Agencias en Tegucigalpa | Mundo
Noviembre 07, 2009 | Hora de publicación: 22:26
El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, dijo ayer que no desea volver a dialogar con el régimen de facto que preside Roberto Micheletti, a quien llamó intransigente y acusó de haberse “burlado de la OEA, las Naciones Unidas y los Estados Unidos “.
“No tenemos ningún deseo de volver a dialogar con quien no quiere dialogar y realmente manifiesta posiciones de intransigencia y deshonestidad”, enfatizó Zelaya desde la Embajada de Brasil, donde permanece desde el 21 de septiembre.
Agregó que él sigue siendo el presidente de Honduras, y que no va a renunciar a ese derecho. “No voy a renunciar a ese mandato del pueblo hondureño porque sería traicionar el principio básico de que la Presidencia sigue en vigencia antes y después de las elecciones [del 29 de noviembre] y hasta el 27 de enero”, recalcó, en referencia a la fecha de conclusión de su mandato.
Malestar internacional. El gobierno de Barack Obama no ocultó ayer su “decepción” por la vuelta a la crisis, surgida tras la negativa del gobierno de Micheletti de no poner al frente del gobierno de unidad al depuesto Zelaya.
Todas las cancillerías americanas coinciden en que se trata de una nueva “maniobra dilatoria” del gobierno golpista para que se celebren elecciones sin que Zelaya este de nuevo al frente del país.
En este sentido, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, instó “al señor Micheletti” a que “se deje de subterfugios” y ponga al “presidente Zelaya” al frente del gobierno de unidad.
Desde Montego Bay, en Jamaica, los cancilleres latinoamericanos y del Caribe suscribieron un manifiesto en el que exigen la “inmediata restitución” en el poder del depuesto presidente Zelaya, como requisito “indispensable” para solucionar la crisis política de la nación centroamericana. |