|
Para la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal las cuatro personas ejecutadas la semana pasada en Miguel Hidalgo son empresarios dedicados a la compraventa de autos, así como contratistas de maquinaria pesada, pues dicen que no hay elementos que los vinculen con la delincuencia organizada.
Pese a ello, horas más tarde la Procuraduría General de la República atrajo en su totalidad las investigaciones por delincuencia organizada y delitos contra la salud.
El titular de la Fiscalía de Homicidios, Joel Alfredo Díaz Escobar informó de manera oficial que, sólo tienen indicios de que se trataba de empresarios que llegaron a la ciudad a realizar contratos con aseguradoras de autos siniestrados e iniciar un negocio de compra, para después repararlos y volverlos a vender.
No obstante, se confirmó que Héctor Francisco Saldaña El Negro contaba con antecedentes penales por delitos contra la salud, y estuvo en el penal de Topo Chico.
Los familiares —detalló Díaz Escobar— informaron que Héctor Francisco y su hermano Alan Mauricio Saldaña Perales, así como Carlos Cristian Saldaña Rodríguez, tenían talleres de hojalatería y pintura en Monterrey; mientras que César Rodríguez era técnico en maquinaría pesada.
En torno a las declaraciones del alcalde de San Pedro, Mauricio Fernández Garza, quien habló sobre la ejecución de las víctimas durante un discurso oficial de toma de posesión al medio día del sábado, cuando todavía no eran encontrados los cuerpos, dijo que son irrelevantes por el momento.
Detalló que tienen comprobantes de las casetas de cobro de salida de Monterrey y de acceso a la ciudad de México, fechados el 27 de octubre de este año, y que de acuerdo con la esposa de Héctor Francisco Saldaña Perales, el jueves habló con ella para decirle que estaban bien y que se hospedaron en un hotel del Centro de la ciudad de México.
Saldaña Perales fue señalado como el líder del cártel de los Beltrán Leyva en el municipio de San Pedro Garza García, en Nuevo León; a pesar de ello, en la Procuraduría capitalina no había elementos para vincularlos con delincuencia organizada.
Sobre los mensajes y leyendas encontradas en los cadáveres, advirtió que puede tratarse de imitadores que buscan desviar la atención en las investigaciones. |