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Conforme pasan los días, la duda y la desconfianza se apoderan de los pacientes del Hospital Central de Oriente.
El padre de Eline Magali Moreno Molina, Alberto Moreno García, dice que su hija pudo ser otra de las víctimas de la banda de los médicos que traficaban con niños.
Cuenta que hace dos años su hija dio a luz en dicha clínica y que presuntamente el bebé estaba muerto.
Sin embargo, reconoce que, aunque vieron el cuerpo, nunca corroboraron si el producto fue el mismo que salió del vientre de su hija.
“Como mi hija se agravó no tuvimos ni tiempo de verificar si ese bebé era su hijo, por eso pensamos que pudieron engañarnos mostrándonos otro cuerpo”, dice Alberto Moreno García.
Recuerda que el parto de Eline fue atendido en la clínica ubicada sobre la calzada Ignacio Zaragoza, en la colonia Gómez Farías.
“Horas después nos dijeron que el bebé estaba muerto”, cuenta.
Indica que los médicos le argumentaron que no tenían el suficiente equipo para atenderla. “Por lo anterior decidimos llevarla al Hospital General, donde permaneció internada en el área de terapia intensiva; después la trasladaron a terapia intensiva de Neumología, por un supuesto problema en sus pulmones”, detalló Alberto Moreno.
Después de dos años de la muerte de su hija, quien tan sólo contaba con 29 años de edad, y ante la noticia de la venta de bebés en el Hospital Central Oriente, Moreno García cree que la mala atención que le brindaron a Eline influyó para que su hija se agravara.
“Los médicos del Hospital General me dijeron en alguna ocasión que el problema del paro respiratorio pudo haber sido por el exceso de anestesia durante el parto”, comentó. |