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| Fernando Lugo junto a su nuevo jefe del ejército, Juan Óscar Velázquez. Foto: EFE
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El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, completó ayer la remodelación militar más importante desde su llegada al poder, hace casi quince meses, al promover a un oficial de su entera confianza al máximo cargo castrense.
El ex obispo católico Lugo designó al general de brigada Juan Óscar Velázquez como nuevo comandante de las Fuerzas Militares en lugar de Cíbar Benítez Cáceres, dos días después de que relevara a los mandos del Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada.
Velázquez, de 53 años, entregó el jueves la Comandancia del Ejército al general de brigada Bartolomé Pineda, mientras asumieron sus puestos los nuevos comandantes de la Fuerza Aérea y de la Armada, el general Hugo Aranda y el contraalmirante Egberto Orué, respectivamente.
“Este es el país de los amigos y seguramente tiene mayor confianza en él”, afirmó el destituido jefe de la Fuerza Aérea, el general Darío Dávalos, a una radio al opinar que su destitución fue parte de una estrategia del gobernante para instalar a Velázquez en la máxima jefatura castrense.
Pequeños “bolsones”. Lugo ordenó la remodelación el miércoles, tras varios de insistentes runores de golpe de Estado en Paraguay. El presidente desmintió la existencia de planes contra el proceso democrático, aunque reconoció que puede haber “pequeños bolsones [grupos]” de militares que pueden “ser utilizados por la clase política”.
“Institucionalmente las Fuerzas Armadas no se prestarán a ningún tipo de intentona golpista”, aseguró. |