Opinión


Altas y bajas en la vida de Joe Biden

Altas y bajas en la vida de Joe Biden | La Crónica de Hoy

Durante tres décadas, Joe Biden ha intentado llegar a la Casa Blanca y despachar desde la Oficina Oval. Su sueño por fin es realidad. El próximo 20 de enero será investido como el presidente número 46 de los Estados Unidos. Con casi medio siglo en la política, tendrá 78 años cuando tome posesión, convirtiéndose así en el presidente más viejo que ha tenido este país. Pero la edad en su caso es su gran atributo.
Cuando su carrera política empezó Richard Nixon gobernaba y los Estados Unidos todavía incursionaban en enviar el hombre a la Luna. Su larga vida incluye de todo, altas y bajas y una serie de tragedias personales que quienes votaron por él, creen le han dado la habilidad, el carácter y la decencia para entender y apoyar el sufrimiento y dolor por el que esta pasando este país con la pandemia del COVID-19. Justo lo que hacía falta.


El pasado 3 de noviembre, los estadunidenses decidieron entre dos hombres totalmente diferentes, aunque los dos aseguran que le llegan directamente al corazón y las mente del ciudadano común. Pero mientras Donald Trump nació en la opulencia, Biden, hijo de un vendedor de autos usados,  empezó su vida en un modesto barrio de un pueblo llamado Scranton en el norte de Pennsylvania.
El Presidente Electo se graduó en la Universidad de Delaware, a donde su familia se había mudado y ahí estudió Historia y Ciencias Políticas, para luego obtener su título de abogado en la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad de Syracuse. Fue por ese tiempo que se casó con su primer esposa, Neila Hunter, a quien había conocido en Las Bahamas durante un “Spring Break”. La pareja tuvo tres hijos, dos varones, Beau y Hunter y una niña, Naomi.


En 1972 Biden sufrió una gran tragedia, justo un mes despúes de ganar la elección para senador, cuando tenía solo 29 años de edad. Su esposa y su hija de solo un año, murieron en un accidente automovilístico luego de que un trailer los arrollara cuando regresaban de hacer compras navideñas. Los niños sufrieron también heridas graves pero sobrevivieron.
Biden asumió el cargo de senador junto a ellos en el hospital y desde ese día empezó el trayecto diario de hora y media a Washington, ida y vuelta por tren para pasar la noche con sus hijos. De ahí que muchos le llaman de cariño “Amtrack Joe” por el nombre de la línea ferroviaria.


Fue en 1975 cuando empezó a salir con su actual esposa, una maestra de nombre Jill Tracy Jacobs, con quien se casó dos años despúes y en 1981 nació su hija Ashley. Mientras tanto su carrera política continuó en ascenso y fue reelecto seis veces para terminos de seis años en el Senado. En dos ocasiones antes, intentó sin éxito ser candidato demócrata la presidencia.  


En 2008 Barack Obama lo invitó a ser su compañero de fórmula como vicepresidente y reelectos estuvieron en el poder durante ocho años. Fue precisamente durante ese tiempo que uno de sus hijos, Beau, murió de cáncer  cerebral a los 46 años de edad. El duelo y dolor de su pérdida, fueron la causa de que no corriera para presidente en contra de Trump en 2016, pero dice que  pesando en ese hijo fue que decidió hacerlo ahora.


Durante las elecciones primarias fue acusado de tener tendencia a tocar y acercarse demasiado a las mujeres y hay fotos que lo delatan así. Sus allegados dicen que da esa impresión debido a que es un hombre cálido y afectuoso. El mismo se ha disculpado y admitido que su comportamiento no se considera apropiado. También una empleada del senado lo acusó de atacarla sexualmente  en 1993 pero nunca se comprobó y los votantes decidieron que al menos no eran las 22 mujeres que acusan de lo mismo a Trump.


Dos decisiones opacan su carrera política: la de oponerse a finales de la década de los 70s a que niños de color fueran transportados por autobús a escuelas racialmente integradas y la elaboración de una ley en 1994 que dió lugar a encarcelamientos masivos y sentencias de prisión muy prolongadas.


Biden será apenas el segundo presidente de este país que profesa la religión católica. El primero fue John F. Kennedy. En su presidencia podemos esperar que su prioridad al llegar, sea controlar la pandemia, pero sobre todo intentar reunificar esta nación y ser aceptado por los millones de estadounidenses que votaron por Trump y se niegan a reconocer su triunfo.


Trump, su feroz oponente dice que es lento y somnoliento, sus amigos lo describen como decente y muy humano. Una cosa es cierta, cuando él y la futura Primera Dama lleguen a la Casa Blanca, traerán consigo a los integrantes de su familia que tienen cuatro patas y eso tiene emocionados a muchos.


En la actual administración la residencia oficial estuvo sin mascotas. Con los Biden vendrán sus perros de la raza German Shepherds, Champ y Major, a los que adoptaron en un orfanatorio canino. Otro signo mas de regreso a la normalidad. No en balde, Trump ha sido el primer presidente en los últimos cien años que no tuvo ni perro que le ladre.


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