Opinión


¿Cómo desatar el nudo gordiano fiscal? (I)

¿Cómo desatar el nudo gordiano fiscal? (I) | La Crónica de Hoy

M. en C.  RAQUEL BUENROSTRO

DIRECTORA DEL SERVICIO DE 

ADMINISTRACIÓN TRIBUTARIA

+Evitar impuestos, el único 

pensamiento que recompensa

John Maynard Keynes

Ya que el presidente López Obrador aceptó dialogar, “pero sin politiquería”, con los gobernadores aliancistas sobre el Pacto de Coordinación Fiscal, uno de los temas en el centro de la mesa será la recaudación fiscal de los diferentes niveles de gobierno; y puedo apostar a que en esta discusión los municipios cobrarán protagonismo. 

Aun cuando el poder municipal es la base de la organización política y administrativa del país, salvo honrosas excepciones había asumido su mayoría de edad, en parte por el centralismo de nuestro arreglo político y en parte porque los ingresos petroleros eran un camino fácil para distribuir recursos. 

Desde hace cuatro décadas los municipios son los responsables de recaudar el impuesto predial. El Estado Mexicano ha generado incentivos para fomentar su recaudación por considerarla una variable en la fórmula de asignación de algunos fondos del gasto federalizado. En consecuencia, mientras más recaudaran los municipios, más recursos les mandaría la Federación. 

Además, el cobro del predial ayudaría a los municipios a contar con mayores dineros propios para los servicios que deben atender -recolección de basura, drenaje, alumbrado y pavimentación- pero siempre son el dolor de cabeza de cualquier administración. Suena bien la solución que el Ejecutivo ha anunciado, ¿verdad?, pues no es nada fácil remontar la situación actual. 

Los expertos en estudios municipales y tributarios coinciden en que dos son los factores principales: la capacidad institucional y las consideraciones políticas. Empecemos por estas últimas: 

México es un país con poca cultura tributaria, bajo el argumento de que para qué pago, si se lo roban” o que le cobren a los informales... En síntesis, los impuestos se deben transparentar y notar. 

En general, los municipios tienen una capacidad financiera de nivel demasiado bajo como para integrar estrategias recaudatorias, por sus deficiencias técnicas y operativas. Vea usted nada más: de los 2 mil 456 municipios del país, 20 por ciento no cobra el predial, que representa el 0.2 por ciento del PIB, mientras que en países como Uruguay llega al 0.7 por ciento. 

Y lo peor de todo lo anterior es que en nuestro país, unos 45 millones de causantes fiscales no pagan predial.

Hay municipios que sirven de buen ejemplo, por ejemplo Querétaro y Yucatán que además son los que más predial recaudan, pero porque ellos sí cuentan con sistemas únicos de gestión catastral, comunicación con los contribuyentes y actualización de valores catastrales y Querétaro parece estar dispuesto a subir hasta  el último escalón: el embargo de la propiedad.

Lo lamentable es que es que estos municipios sean las excepciones, no la regla.

En las áreas rurales la cosa es distinta; el valor del predio rústico es más bajo, la capacidad administrativa municipal es menor y persiste la exención al ejido. Además, no es lo mismo Tlaxcala, con 60 municipios en una pequeña superficie, que Oaxaca con 570 y con una cadena montañosa de por medio.

Hemos llegado al final del análisis de las deficiencias recaudatorias que sufre nuestro sistema municipal municipales y la única conclusión válida y políticamente necesaria y urgente, es llevar los ejemplos de Yucatán y Querétaro al resto integral del país. No existe ninguna otra solución válida. 

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