Opinión


La Misa Crismal a destiempo litúrgico por la epidemia

La Misa Crismal a destiempo litúrgico por la epidemia | La Crónica de Hoy

El pasado jueves 27 de agosto, el Cardenal Carlos Aguiar Retes, Arzobispo Primado de México, encabezó en la Catedral Metropolitana, una celebración litúrgica que fue programada a destiempo, pues la Misa Crismal de la Semana Santa de este 2020, fue pospuesta para esta fecha a causa de la pandemia de Covid 19 que ha causado más de 63 mil muertes en el país.

Se acostumbra que a la Misa Crismal acuden los obispos auxiliares de la Arquidiócesis, los integrantes de los dos cabildos, el Metropolitano y el Guadalupano, sacerdotes de todas las parroquias y rectorías de la Arquidiócesis de México, los seminaristas y los fieles, pero el riesgo de contagio era demasiado alto por lo que, por primera vez en la historia, fue pospuesta esta misa para una fecha en la que hubiera mayor seguridad para los asistentes.

Durante la Misa Crismal, el Arzobispo consagra tres tipos de óleos preparados con anterioridad, y que serán usados en las parroquias, ya sea para bautizar, dar los santos óleos a las personas enfermas que lo soliciten, y también para ceremonias especiales como es la consagración de sacerdotes y de templos.

El Jueves Santo en términos litúrgicos, es el único día del año en el que se celebran dos tipos de misas y por lo mismo, se puede comulgar en ambas ocasiones. Por la mañana se celebra la Misa Crismal y en la tarde, la Cena del Señor, que es cuando los obispos lavan los pies a personas que representan a los 12 apóstoles de Cristo.

Durante esta ceremonia religiosa, el Cardenal Aguiar Retes renovó las promesas sacerdotales de los asistentes, y de un gran número de padres que siguió la misa por Internet; el Jueves Santo, la Iglesia celebra el inicio de dos sacramentos: la Eucaristía y el Sacerdocio, y por esta razón, esa fecha se celebra también el Día del Sacerdote.

El Cardenal Aguiar Retes les dijo a los sacerdotes: “Realizamos la celebración del Santo Crisma que nos permitirá transmitir la fuerza del Espíritu Santo a los bautizados en las diferentes situaciones de la vida humana, y de los Santos Oleos para preparar a los catecúmenos, y para asistir a los enfermos especialmente en esta grave crisis ocasionada por la Pandemia”.

A esta misa, asistieron con cubre bocas los obispos, los miembros de los dos cabildos y algunos sacerdotes que en todo momento guardaron la sana distancia y aquellas medidas sanitarias que se han impuesto para este tipo de eventos.

En tiempos ordinarios, al término de la Misa Crismal, los sacerdotes participan en un convivio, recogen personalmente en la Catedral los óleos y los llevan a sus parroquias, pero este año, la entrega ha seguido otros cursos.

 Los medios de comunicación, una vez más, fueron útiles herramientas en la difusión de las actividades de la Iglesia, frente a esta crisis sanitaria.

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