Deportes


Murió Maradona, genio y figura hasta la sepultura

Poseedor de una zurda genial, el jugador nacido en Villa Florito, un barrio marginal de Buenos Aires con solamente 1.65 metros de estatura, fue enorme con el balón de futbol.

Murió Maradona, genio y figura hasta la sepultura | La Crónica de Hoy

Si me muero, quiero volver a nacer y quiero ser futbolista. Y quiero volver a ser Diego Armando Maradona.

El futbolista que en la cancha tomó venganza de una guerra ante los ingleses, el mismo que llevó al Nápoles a lo más alto del balompié italiano, que ganó con Argentina una Copa del Mundo casi solo, cuya vida estuvo llena de tristezas y alegrías ha muerto a los 60 años, dejando incluso su figura como una deidad en su país natal.

Poseedor de una zurda genial, el jugador nacido en Villa Florito, un barrio marginal de Buenos Aires con solamente 1.65 metros de estatura, fue enorme con el balón de futbol sobre los campos de juego, aunque fuera de las canchas su desorden personal, involucrado en excesos de alcohol, drogas y mujeres le cobraron factura y perdió la vida de un paro respiratorio, luego de recuperarse de una operación donde se le retiró un hematoma subdural de las membranas cerebrales y se había recuperado sorprendentemente rápido.

De driblar a todos los niños en Villa Florito jugó para Los Cebollitas, de ahí pasó al Argentinos Juniors de su país, de donde fue traspasado al Boca Juniors, el equipo de su corazón.

En 1982 cruzó el Océano Atlántico para enfundarse en la playera del Barcelona e iniciar su aventura por el viejo continente, pero el gusto por jugar el deporte con el que nació con un talento natural, tuvo su primer tragedia, al ser fracturado en la campaña 1983-84 por Andoni Goikoetxea del Athletic de Bilbao en una entrada criminal por atrás que mandó al hospital al “10”.con el tobillo izquierdo destrozado.

“Yo sé perdonar y por supuesto, perdono a Goikoetxea, aunque sé que no es ningún santo”, declaró Maradona como parte de su colección de frases inéditas durante su carrera.

Cuatro meses después se recuperó de la terrible lesión y regresó a las canchas de juego, luego de marcar 38 anotaciones con el conjunto blaugrana emigró a Italia para cambiar la historia del Nápoles, el futbol le tenía deparado muchas historias de vida.

Fanático de las telenovelas mexicanas, en especial Los ricos también lloran con Verónica Castro, Rocío Banquells y Edith González, famosas internacionalmente, en 1984 Diego revolucionó el sur de Italia con su futbol y sus goles, amagaba, fintaba, asistía, cobraba tiros libres, hizo todo para ganar el Scudetto con la escuadra napolitana, cada fin de semana inventaba una nueva jugada que enloquecía al mundo del futbol.

Sin embargo, paralelamente a sus éxitos en el balompié en tierras italianas, se enganchó con malas amistades que lo llevaron a llevar una vida desordenada, mujeres, drogas y alcohol, con lo que se empezó a deteriorar su salud hasta su salida del Nápoles en 1991.

Diego fue la pieza toral para que el Nápoles ganara el Scudetto en las temporadas 1986-1987 y 1989-1990. La Copa Italia en 1987, la Copa UEFA en 1989 y la Supercopa de Italia en 1990. Los trofeos y las distinciones individuales se multiplicaban sobre el hombre que inspiró a millones de argentinos a ponerles Diego a sus hijos, como el tenista Diego Schwartzman o Diego “Piojo” López, entre muchos otros famosos.

El momento cumbre de Maradona fue el Mundial de México 1986 y el juego de cuartos de final contra Inglaterra fue su consagración, ya que además de engañar al mundo con la mano de Dios, en la que marcó con la mano un gol al superar al portero Peter Shelton y después marcó el mejor gol en la historia de los mundiales, al eludir a cuanto inglés se le puso enfrente y anotar un portentoso tanto, que además marcó una venganza política, luego de que Inglaterra había recuperado las Islas Malvinas en una dispareja guerra contra Argentina.

La Copa del Mundo fue ganada por la albiceleste del “10”, con un gol de Burruchaga a pase de Maradona que dejó el marcador 3-2 en favor de Argentina contra Alemania, Maradona era el más grande futbolista en el planeta.

El futbol de Diego fue a menos con lesiones, y su adicción a las drogas y al alcohol, aunque todavía le alcanzó para meter a Argentina a otra final en Italia 90, pero un penal sancionado por el árbitro uruguayo naturalizado mexicano Edgardo Codesal y anotado por Andreas Brehme, le privó de levantar su segundo título mundial, el equipo alemán vengaba la derrota sufrida cuatro años antes en la capital mexicana.

Casi un año después, el 17 de marzo de 1991 Maradona en un control antidopaje arrojó positivo por cocaína y fue sancionado dos años sin jugar. Regresó nuevamente a jugar futbol en 1992 con el Sevilla de España, pero su futbol ya no fue igual, Europa terminó y retornó a su país para enrolarse en el Newell’s Old Boys.

También llegó con Argentina al Mundial de Estados Unidos 1994, donde según el jugador, “le cortaron las piernas”, le anotó un golazo a Grecia en la victoria 4-0 albiceleste, pero en el duelo ante Nigeria una enfermera lo sacó de la mano para llevarlo al control antidopaje y dio nuevamente positivo por efedrina y la FIFA lo expulsó del Campeonato del Mundo.

Maradona estuvo inactivo hasta 1995, solamente para retirarse con el Boca Juniors en 1995, dos años de un nivel muy diferente al que lo lanzó a ser figura mundial. Diego jugó su último partido como profesional el 25 de octubre de 1997 con la playera de su querido Boca Juniors en un clásico contra River Plate.

Después de eso vinieron varias recaídas de Diego en la adicción e incontables batallas para seguir activo, se trató en Cuba, combatió su sobrepeso con una operación de bypass gástrico, mostró su inclinación política hacia los gobiernos de izquierda de Fidel Castro y Hugo Chávez, su desprecio a la FIFA, un rebelde del mundo, que incluso protagonizó un programa de televisión.

El Pelusa dirigió a la Selección Argentina en el Mundial de Sudáfrica 2010, pero fue eliminado por Alemania 4-0 en cuartos de final, después dirigió en el futbol de Emiratos Árabes con el Al-Wasl y Al-Fujairah, después vino a México con Dorados de Sinaloa, donde tuvo encuentro con el ex campeón mundial de boxeo, Julio César Chávez, quien se identificaba con Maradona ya que también tuvo problemas con las drogas y el alcohol, de las cuales sí pudo salir adelante el “César del Boxeo”.

Con el Gran Pez Maradona llegó a dos finales, pero no logró el ascenso, lo mejor de todo fue que Diego mejoró de salud y se le observó dedicado al trabajo. Su paso por Culiacán fue mejor de lo que se pronosticaba, por la fama de estado en cuanto al narcotráfico.

Después regresó a su país, fue operado de un hombro y una rodilla, cuando dirigía al Gimnasia y Esgrima terminó en un hospital con anemia y depresión, donde fue operado para retirarle un edema subdural de las membranas cerebrales, intervención que resultó exitosa e incluso sorprendió su tiempo de recuperación.

En una casa de Nordelta en Buenos Aires, custodiado por sus hijas Giannina y Dalma el futbolista falleció por un paro respiratorio con lo que terminó su vida a los 60 años e inicia su leyenda, convertida incluso en una religión en Argentina en la Iglesia Maradoniana creada en 1998.

El Diego genio y figura hasta la sepultura, siempre fue polémico, nunca lo acompañó la seriedad, Maradona se forjó en el barrio, lo llevó a todos lados y se lo llevó hasta la tumba.

“Maradona fue más que un futbolista genial, fue un factor extraordinario de compensación para un país que en pocos años vivió varias dictaduras militares, frustraciones sociales de todo tipo. Diego ofreció a los argentinos una salida a su frustración y por eso la gente lo adora como una figura divina”, ha dicho Jorge Valdano sobre su amigo y compañero en el Mundial de 1986.

El presidente de Argentina, Alberto Fernández ha decretado tres días de luto nacional  por la muerte de Maradona, “A los argentinos sólo nos dio alegrías. Estamos en deuda con él, nos llevaste a lo más alto del mundo. Nos hiciste inmensamente felices. Fuiste el más grande de todos. Gracias por haber existido, Diego. Te vamos a extrañar toda la vida”, publicó en redes sociales.

Las frases célebres de Maradona:

Crecí en un barrio privado de Buenos Aires: privado de luz, de agua, de teléfono.

Dios es Dios y yo soy Diego.

Me cortaron las piernas.

La pelota no se mancha

¿Cómo hice el gol? Lo hizo la mano de Dios.

Lástima no se le tiene a nadie.

Sólo les pido que me dejen vivir mi propia vida, nunca quise ser un ejemplo.

Tampoco muerto encontraría paz, me utilizan en vida y encontrarán el momento de hacerlo cuando esté muerto.

Si me muero, quiero volver a nacer y quiero ser futbolista. Y quiero volver a ser Diego Armando Maradona. Soy un jugador que le ha dado alegría a la gente y con eso me basta y me sobra.

 

Comentarios:

Destacado:

+ -