Metrópoli


Obra, sin permisos de por medio y a escondidas, afecta a vecinos

La Salle-Rinconada de Santa Teresa es una zona de escaso tránsito en estos momentos; por ello, sólo unos pocos, los más afectados, han detectado que se iniciaron trabajos removiendo tierra con maquinaria pesada

Obra, sin permisos de por medio y a escondidas, afecta a vecinos | La Crónica de Hoy

Una barda y la reducción de actividades en las calles, así como las dificultades para realizar verificaciones de obra in situ, han permitido que  La Salle Santa Teresa inicie obras sin exponer los permisos correspondientes y afectando a vecinos que colindan con sus instalaciones en la colonia Rinconada del Padregal, en la Alcaldía Tlalpan. En el confinamiento, los vecinos de las calles aledañas ignoran en muchos casos lo que está pasando detrás de las bardas y sólo unos pocos vieron entrar las maquinarias que ya comenzó a trabajar. 

Los más desafortunados son aquellos que están más cerca de la barda obra, pues sus casas empiezan a resentir el trabajo pesado de las máquinas. La Alcaldía, consultada por Crónica, está revisando el caso, pues la obra ya comenzó (Crónica lo verificó directamente) lo que hace que ya sea una falta grave que no exponga los anuncios sobre el tipo de obra, responsable y demás elementos de la misma que deben quedar al frente del lugar.

Para los vecinos al otro lado de la barda, de facto, una obra sin permisos les está afectando su vida y su vivienda y, peor aún, en su confinamiento sanitario, ahora se sienten aislados jurídicamente.

El área que ocupa La Salle es, de acuerdo a documental catastral, zona de recarga de acuíferos y ciertamente está permitido el equipamiento de servicios, previo permiso, además de que hay restricciones en el tamaño de nuevas instalaciones (sólo tres pisos), especialmente en las áreas de colindancia con otros predios. Justamente esto es lo que han hecho notar los vecinos afectados en estas últimas áreas, aun sin posibilidad de defenderse legalmente, pues la obra se realiza sin los señalamientos públicos correspondientes.

Para cualquier tipo de construcción en la Ciudad de México es indispensable mostrar la autorización de la alcaldía, en este caso, Tlalpan. 

En un recorrido, Crónica pudo observar que cuadrillas de trabajadores realizan trabajos en los que se utiliza maquinaria especialmente para sacar tierra en las cercanías a la barda norte. Esa barda mantiene tan ocultos los trabajos, que muchos de los vecinos consultados en las calles cercanas desconocen que esta institución académica realice alguna obra.

“La verdad, no sabía nada de que estén llevando a cabo alguna labor”, comentan los vecinos, pero eso es justamente lo que preocupa a los afectados. Si la obra es irregular, el resto de los vecinos no la descubrirá hasta que esté semiedificada, lo que traería consigo que sea más difícil revertirla.

LA NORMA. De acuerdo con la página del Gobierno de la Ciudad de México, el Registro de manifestación de construcción es el trámite que se realiza para construir, ampliar, reparar o modificar una obra o instalación de uso no habitacional o mixto de hasta 5,000 m2 o hasta 10,000 m2 con uso habitacional.

El número 811 de Camino a Santa Teresa tiene la cuenta catastral 05395248, con una superficie de terreno de 22,324.0m2 y un permiso de construcción de 3,3486m y tres niveles máximos permitidos de construcción.

En este caso habría al menos una duda sobre la necesidad de que la obra contara con dictamen de impacto urbano o impacto urbano-ambiental, pues los espacios abiertos, con una ligera pendiente, se contemplan como captadoras del agua de lluvia que está nutriendo a los cada vez más afectados mantos acuíferos bajo la capital del país.

De acuerdo con la Ley de Ingresos 2020, las multas por construir sin permiso llegan a ser del triple de lo que cuesta el metro cuadrado para obtener la licencia.

Según la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi) en predios menores a 200 metros, en donde el área libre establecida en la zonificación sea del 40 por ciento o mayor, se podrá optar por un área libre de hasta un 30 por ciento, siempre y cuando no se rebase la superficie máxima de construcción permitida.

En la Normatividad de Uso de Suelo se detalla que el número de niveles que señala la zonificación deberá respetarse en toda la superficie del terreno a partir del nivel de desplante. En los terrenos con pendiente natural mayor al 65 por ciento, se podrán construir muros de contención de hasta 3.50 m de altura con un espaciamiento no menor a 4.00 m, solamente cuando se trate de rellenos para conformar terrazas.

En el caso de los terrenos de La Salle, sencillamente la obra se realiza en la opacidad, con la ayuda de una pandemia que hace más fácil que pase desapercibida. Los primeros vecinos afectados han comenzado a pedir explicaciones y a exigir que se muestren los permisos, si es que existen.

Comentarios:

Destacado:

+ -