Cultura


Permanecen cerradas 10 iglesias dañadas por los sismos del 19S

De los 190 inmuebles históricos dañados hace tres años en la Ciudad de México, 160 son templos católicos y 60 fueron atendidos este año en orden de menor a mayor daños.

Permanecen cerradas 10 iglesias dañadas por los sismos del 19S  | La Crónica de Hoy

Una imagen de la iglesia Nuestra Señora de los Ángeles, cuya cúpula se cayó por los sismos.

Hoy se cumplen tres años de los sismos que causaron graves daños a 190 templos históricos y los avances en su reconstrucción y rehabilitación se alargaron por diversos procesos y entrega de recursos.
“Son muy fluctuantes los números de reconstrucción. En todas las iglesias hay avances aunque en la mayoría aún no son visibles. La intención es no descuidar ningún inmueble. Todo el proceso del proyecto, de análisis y su aprobación, así como la licitación y el descenso de dinero eso es lo que ha alargado todo”, comenta Salvador Barba, enlace arquidiocesano con autoridades civiles para la reconstrucción de los templos dañados por los sismos de 2017.
 En entrevista, el también director de la dimensión del cuidado de bienes eclesiásticos de la Arquidiócesis Primada de México, explica que de los 190 inmuebles históricos dañados hace tres años en la Ciudad de México, 160 son templos católicos y 60 fueron atendidos este año en orden de menor a mayor daños.
A la fecha, Salvador Barba asegura que son 10 iglesias las que se mantienen cerradas, entre éstas: Nuestra Señora de Los Ángeles, ubicada en la colonia Guerrero; Iglesia de la Santísima, ubicada a unas cuadras de Palacio Nacional; la Parroquia de Santa Rosa de Xochiac, ubicada en la alcaldía Álvaro Obregón; y la Parroquia de San Jerónimo Lídice, en la Magdalena Contreras.
 Dichos inmuebles, considerados históricos porque datan del siglo XVI al XVIII, son los que mayores daños estructurales presentaron y por tanto, los que requieren estudios minuciosos y mayor asignación de recursos.
Una constante de 2017 a la fecha, es que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) se encuentra rebasado, lo mismo que las empresas dedicadas a la restauración de monumentos, señala Salvador Barba.
“El primer acercamiento con autoridades fue cuando sucedió el temblor, nos pusimos a ver qué daños hubo y así se corrió la voz. Las autoridades estaban rebasadas, entonces nos dijeron ¿quiénes están en las iglesias? A través del Arzobispado y de las vicarías nos pidieron informar dónde había daños para que el INAH se hiciera presente”, narra.
Después, las autoridades solicitaron a la Arquidiócesis hacer un listado y tomar fotografías de los daños en los inmuebles para presentar el proyecto ante el Fondo de Desastres Naturales (Fonden).
“Era urgente y no había tiempo. A donde pudieron ir, vieron más o menos (los daños). A donde no se pudo, los padres que estaban en cierta parroquia dañada tomaron fotos y al tanteo, porque si uno se esperaba al dato preciso se iba a quedar fuera (del Fonden)”, señala Barba.

—¿Priorizaron las iglesias con mayores daños estructurales?
—A las que se les veía un daño, aun no sabíamos si era daño estructural o no. Algunas empresas ayudaron a apuntalar, fue una reacción inmediata. Apuntalamos donde había daños, no para arreglar, sino para mitigar y evitar. Después, varios de esos apuntalamientos se quitaron porque no eran necesarios,
pero con la urgencia no preguntamos porque si nos esperábamos se nos caía.
 
Barba platica que se formó en la Ciudad de México un comité de reconstrucción para analizar los daños.
“Hicieron una invitación a la Arquidiócesis para coadyuvar porque en muchas cosas los padrecitos también atorábamos al INAH. Ellos llegaban y les decíamos: por qué no lo arreglan, nos respondían que estaban estudiando el cómo”, indica.
En los primeros análisis, añade, se cerraron cerca de 40 templos y después, la lista se redujo a 30 inmuebles “que se han intervenido y ahora quedan cerca de 10 que no se pueden abrir, hay avances, el problema es el proyecto ejecutivo y la contratación de la empresa”.
El otro elemento que ha retrasado la reconstrucción, expresa Barba es “que el INAH está rebasado y que las empresas de restauración que atienden el patrimonio histórico y cultural tampoco hay suficientes”.
 
—¿Cómo van los trabajos en Nuestra Señora de los Ángeles?
—Ésa fue escandalosa porque se cayó la cúpula. Está en estudio porque al estar en la lista de las más difíciles, son más gastos.

“Es como una persona que van a operar: ya vieron que está muy mala pero no la pueden operar hasta saber bien qué tiene y esos análisis es lo que está frenando para definir el proyecto. Si no hay proyecto, no hay dinero”, responde.
 
Barba también señala que la Catedral Metropolitana siempre ha estado en la mira de atención permanente.
 
“La Catedral tuvo afectaciones que fueron agravándose por problemas de pilotaje porque está continuamente en movimiento. Lo que se dañó con el sismo fue la torre sur-oriente, la que da al Monte de Piedad, se apuntaló más, está atendida y estable”, explica.

—¿Cuáles iglesias se mantiene cerradas?
—En el centro tenemos a la Señora de Loreto y la Santísima que siguen cerradas, Santiago Tlatelolco se cerró un tiempo, pero ya está abierta con algunas zonas restringidas. San Fernando y el Panteón de San Fernando, la iglesia de Topilejo y el Ajusco también se cerraron pero ya se están abriendo. Santa Rosa Xochiac también está cerrada, lo mismo San Jerónimo Lídice.

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