Opinión


Revalorización de subproductos de camarón en México: hacia una economía circular

Revalorización de subproductos de camarón en México: hacia una economía circular | La Crónica de Hoy

* Luis A. Cabanillas, Erick P. Gutiérrez-y J. Basilio Heredia

La economía circular es un modelo en donde los productos y materiales se mantienen en circulación el máximo tiempo posible, se reducen al mínimo los residuos y el uso de recursos y, cuando un producto llega al final de su vida útil, se vuelve a utilizar para generar más valor.

México es la segunda economía que más desechos genera, ya que se producen 44 millones de toneladas de desechos al año, de las cuales el 40% son de tipo orgánicos.

La pesca y la acuicultura contribuyen al volumen de residuos que genera la sociedad, donde las comunidades involucradas deben transitar hacia una economía circular. Esto puede reportar muchos beneficios, no solo por el uso más eficaz de sus recursos locales, ecosistemas acuáticos más sanos y economías más resistentes, sino también por las oportunidades para generar más valor agregado a nivel local y nuevos trabajos cualificados.

PRODUCCIÓN DE CAMARÓN EN MÉXICO. En México se ha propiciado un aumento en la producción de camarón desde 2016, debido a una mayor implementación de medidas para el cuidado y vigilancia durante el periodo de reproducción, reclutamiento y crecimiento del camarón. Según datos de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), en 2018 se produjeron más de 230 mil toneladas de camarón en nuestro país, siendo el estado de Sinaloa el principal productor, con más de 105 mil toneladas, representando alrededor del 46% del total nacional.

IMPORTANCIA ECONÓMICA DEL CAMARÓN EN MÉXICO. Los crustáceos son un grupo de animales comestibles, los cuales son utilizados en un sinfín de platillos. Entre estos, el camarón es una especie con gran aceptación por los consumidores, por lo cual se encuentra posicionada en el segundo lugar de la producción pesquera. Sin embargo, debido a su alto valor en el mercado, el camarón se encuentra en el primer lugar de importancia económica, con Estados Unidos, Vietnam y Francia como sus principales destinos.

Según la Conapesca, en 2018 su comercialización produjo una derrama económica de 16,888 millones de pesos, siendo el sustento de alrededor de 300 mil pescadores (Fig. 1).

DESECHOS DE CAMARÓN Y SU IMPACTO AL MEDIO AMBIENTE.

A pesar de que el camarón es un crustáceo ampliamente consumido, no todas las partes del camarón son comestibles, y generalmente se desecha la cabeza, la cola y el exoesqueleto, los cuales representan entre el 45-60% del peso total del camarón. Para 2018, estos desechos de camarón representaron entre 103,671-138,228 toneladas en México, los cuales son generalmente depositadas en vertederos, confinamientos controlados o arrojados directamente en el océano, provocando un alarmante impacto ambiental. Esto, ya que es un material que se descompone rápidamente, emitiendo olores fétidos y provocando inestabilización en la flora y fauna de la región y afectando la salud de la sociedad.

POTENCIAL ECONÓMICO DE LOS DESECHOS DE CAMARÓN.

Diversos estudios han demostrado que los desechos de camarón están constituidos por compuestos que son de interés en la industria como proteínas, minerales, lípidos, pigmentos, además de un compuesto llamado quitina (cuadro 1).

La quitina es un compuesto ampliamente utilizado en la industria, ya que se utiliza como floculante en el tratamiento de agua, espesante y estabilizador en alimentos. Asimismo, es ampliamente utilizada en la agricultura, ya que posee importantes propiedades como actividades antivirales, antifúngicas e induce resistencia a patógenos. La quitina actualmente se obtiene a nivel industrial a partir de desechos de camarón y cangrejo mediante procesos químicos y biológicos, con niveles altos de pureza.

Por otro lado, se ha comprobado que los demás componentes de los desechos de camarón podrían tener valor en el mercado. Por ejemplo, los lípidos de los desechos de camarón son ricos en ácidos grasos poliinsaturados omega-3, los cuales tienen efecto benéfico a la salud en la prevención de enfermedades cardiovasculares. Además, las proteínas de estos desechos pueden incorporarse como ingrediente en la alimentación de animales y peces. Además, los desechos de camarón contienen diversos pigmentos antioxidantes, como la astaxantina que posee diversas propiedades benéficas a la salud, ya que se ha demostrado que su ingesta previene la inflamación, retarda el envejecimiento, así como el desarrollo de tumores cancerígenos.

UNA OPORTUNIDAD PARA MÉXICO. Nuestro país es un importante productor de crustáceos como el camarón, el cual deja una derrama económica importante durante el periodo de captura y es el sustento de miles de familias. Sin embargo, esta actividad económica también genera un importante volumen de desechos, los cuales si no son tratados adecuadamente se convierten en un grave problema de contaminación.

Afortunadamente, los estudios científicos han demostrado que los desechos de camarón son una fuente de proteínas, pigmentos antioxidantes, minerales y quitina, los cuales tienen un alto valor comercial. Es por ello que los desechos generados representan una oportunidad de comercio que a la par ayudaría a disminuir la contaminación ambiental y sus efectos perjudiciales en la salud de los mexicanos. Con todo esto, la industria camaronícola podría desarrollarse en un entorno de mayor sustentabilidad, encaminados hacia una economía circular.

* Luis A. Cabanillas Bojórquez es estudiante de doctorado en ciencias; Erick P. Gutiérrez-Grijalva es investigador Cátedras-Conacyt y J. Basilio Heredia es Investigador titular en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, A.C. (CIAD).

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