Opinión


Rojas Díaz Durán, caballo negro en Morena

Rojas Díaz Durán, caballo negro en Morena  | La Crónica de Hoy

Se aproxima el cambio de dirigencia en el partido en el gobierno, donde por cierto ha tenido muchos tropiezos el proceso, primero la destitución de Yeidckol Polevnsky y su posterior denuncia ante la Fiscalía por manejos poco claros de los recursos, seguido del interinato de Ramírez Cuellar, quien con el pretexto de la pandemia no se quiere mover de la silla, y ahora el anuncio que se elegirá al próximo dirigente mediante el método de encuestas.

Hasta el momento son 3 los más fuertes aspirantes a dirigir Morena y estos son: Bertha Luján, Mario Delgado y Alejandro Rojas Díaz Durán.

Tuve la oportunidad de conversar con mi amigo Alejandro Rojas la semana pasada por más de una hora sobre el tema del cambio de dirigencia de su partido y a quien conozco desde los años 90, donde ambos simpatizábamos en la causa de Don Manuel Camacho Solís para la grande, donde Colosio finalmente se impuso y desgraciadamente posteriormente sucedió la tragedia, que aún estamos pagando todos los mexicanos.

En esta amena charla de la que disfruto mucho y que me parece junto con los viajes lo mejor que la vida puede darnos, me estuvo comentando la situación actual de Morena, creo que quedé más confundido que antes de la plática, pero, en fin.

Por lo que entendí hay dos grupos fuertes dentro del partido y por ende dentro del gobierno.

El primero, de los radicales que quieren un gobierno tipo izquierda bolivariana, muy parecido a Cuba y Venezuela y que encabezan Yeidckol, Irma Eréndira Sandoval de la Función Pública, su esposo John Ackerman y Paco Ignacio Taibo, entre otros.

Por el otro lado están los socialdemócratas, que quieren un gobierno más afín a países de izquierda europea tipo España, Noruega y Suecia, donde los empresarios tengan un papel fundamental en el desarrollo del país, sin descuidar el aspecto social del gobierno.

En este bando es donde Alejandro se ubica, junto con Mario Delgado, Marcelo Ebrard, Poncho Romo y Miguel Torruco, entre otros, y por lo mismo la lucha es brutal por el control del partido.

Me recordó la Revolución Rusa, donde los moderados encabezados por Kerensky tuvieron que optar por el exilio, dando paso a los radicales de Lenin, Trotsky y Stalin.

Por lo mismo es muy importante que los moderados cierren filas y no se confíen. El futuro de la república está en juego.

Tanto Rojas como Mario Delgado están bien posicionados en las encuestas y yo les aconsejaría que presenten una planilla de unidad y vayan juntos por la dirigencia de Morena.

Incluso me comentan que Mario Delgado no ve con malos ojos postularse para gobernador de su natal Colima, lo que sin dudas le dejaría el camino libre a Alejandro, pero por el bien del partido y como caballerosidad política seria importante cederle la secretaria general al grupo de Mario Delgado y viceversa, en caso de que se postulara a la presidencia de morena y ganara.

En México necesitamos una izquierda fuerte, pero también una izquierda moderada donde quepamos todos y no solo los radicales que tanto daño les hacen a sus pueblos, ya sean de izquierda o de derecha.

Entre las propuestas que Rojas Diaz Durán trae, en caso de ganar, está la apertura a candidaturas ciudadanas y no solo a morenistas, la apertura a los empresarios y la clase media.

Con ello, promete mandar a Morena al centro izquierda del espectro político, en lugar de la extrema izquierda.

Alejandro Rojas fungió como secretario de Turismo, en la administración de Marcelo Ebrard cuando fue Jefe de Gobierno de la CDMX, lo que lo ubica cerca de él, aunque también mantiene buena relación con Ricardo Monreal, líder del Senado.

La moneda está en el aire, pero no le pierda la vista a mi amigo Alejandro Rojas Diaz Durán como el caballo negro de Morena, de cara a las nuevas elecciones para dirigir al partido del presidente López Obrador.

Por mi parte, estimado amigo, te deseo la mejor de las suertes y mucho éxito en esta aventura que emprendiste, y porque te conozco, sé que lo lograrás.

 

EL RINCÓN DEL YAYO. En esta ocasión quisiera recomendarles un restaurante que me recomendó mi buen amigo Mario Núñez, en la ciudad de Santander en Cantabria, España; y de donde era originaria mi familia por el lado materno.

Se trata del Cañadío, sin dudas el mejor restaurante de Santander , que por cierto me informaron que también ya abrió una sucursal en Madrid, en la calle Conde de Peñalver, por los rumbos del barrio de salamanca -muy fifí, por cierto-.

De entrada, un buen vermut de grifo es indispensable para abrir apetito, acompañado de las famosas anchoas de Santoña y unos deliciosos Buñuelos de Bacalao, mientras descorchan un buen tinto Vega Sicilia, la ocasión lo amerita.

Pedimos el lenguado a la plancha, donde me di cuenta que es mentira que el pescado solo va bien con vino blanco, el tinto también lo marida muy bien.

Por cierto, el lenguado estaba de estrella michelín y muy fresco, casi salido del mar. Si el pescado no es lo suyo, pidan el solomillo con crema de patata y foie, también especialidad del lugar.

Para finalizar no deje de pedir el orujo artesanal y un buen arroz con leche casero, con el café de rigor.

Todo muy bien, y el precio-calidad del lugar estupendo.

Si está en sus planes ir a España, no dejen de visitar Santander en el norte, una ciudad con encanto. No se van a arrepentir, es cuánto.

 

Twitter: @YayoCasas

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