Opinión


Ver el mundo arder

Ver el mundo arder | La Crónica de Hoy

“Mi suerte no se puede comparar a ninguna.”

Nerón

El 6 de septiembre de este año, en Mexicali, Baja California, se rompió un récord en nuestro país: 50.1 °C.

Por primera vez, desde que se tiene registro, México rebasó los 50 grados Celsius en el mes de septiembre (esta temperatura nunca había sido rebasada después del mes de julio en nuestro territorio).

Este dato, que en otros tiempos podría formar parte de un pequeño anecdotario, hoy cobra una relevancia significativa.

El domingo de la semana pasada, media docena de vuelos que se dirigían a Tijuana tuvieron que ser desviados al aeropuerto de Hermosillo, Sonora, porque el humo proveniente de los incendios forestales de la Costa Oeste de los Estados Unidos (particularmente de Oregón y California) no permitían que los aviones tuvieran buena visibilidad para poder aterrizar.

El humo de estos incendios que comenzaron en agosto, ya llegó hasta el continente europeo, a 8 mil kilómetros de distancia. De acuerdo al Servicio de Monitoreo Atmosférico Copérnico (CAMS por sus siglas en inglés), que se dedica a medir la calidad del aire en Europa y el mundo, la escala y magnitud de estos incendios, rebasa todos los registros en los 18 años que el servicio lleva en operación.

Hasta hoy, se estima que más de 2 millones de hectáreas han sido arrasadas por el fuego. Charlie Warzel, un periodista que atestiguó esta catástrofe de primera mano, dijo que “ninguna cantidad de empatía o comprensión, puede prepararte adecuadamente para el trauma psicológico, físico y sensorial de tener el mundo inmolándose ante tus ojos.”

Este incremento de incendios forestales en Estados Unidos, al igual que en Australia y Argentina, es producto de las altas temperaturas en nuestro planeta y es parte de lo que los científicos del clima temen podría convertirse en la nueva norma.

El Pantanal de Brasil, el humedal más grande del mundo, ha estado ardiendo desde mediados de julio. Los especialistas calculan que las llamas ya han destruido el 16% de esta región de 140,000 km2 que es hogar de unas 1,200 especies animales vertebradas, 36 de las cuales están en peligro de extinción.

Monos, araras azules, cobras, la población más densa de jaguares del mundo intentan escapar del fuego. Los incendios del humedal de Pantanal ya han dejado cementerios de biodiversidad 16 veces el tamaño de la Ciudad de México.

El 2020 será recordado por la crisis sanitaria y económica provocada por la pandemia. Pero esta crisis puede ser también oportunidad para cambiar el rumbo.

De lo contrario, el mundo seguirá ardiendo ante nuestros ojos y la nuestra, será la más aciaga de las suertes (mientras algunos gobernantes del mundo, con su panza enorme, tocan la lira viendo crecer el fuego).

Vicecoordinador del Grupo Parlamentario del PRD @jorgegavino

 

 

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