
Desde el exotismo de Carmen Miranda a la libertad creativa de La Lupe, la exposición ‘Latina’, que se inaugura mañana en Madrid, repasa la iconografía de las mujeres iberoamericanas que llegaron a ser estrellas del espectáculo en el siglo XX y explora el difícil camino hacia la emancipación.
Más de 500 fotografías, carteles de cine, carátulas de discos y piezas de ropa procedentes de la Colección Gladys Palmera conforman la muestra que se podrá ver en Casa de América hasta el 5 de julio.
‘Latina’ rebusca por debajo de la capa de ‘glamour’ que envuelve a las divas latinas y destapa “todos los obstáculos que tuvieron que superar” para “romper estereotipos y lograr el control de sus carreras”, algo en lo que todavía hay camino que recorrer, según dijo a EFE la cocomisaria de la exposición Andrea Pacheco.
El recorrido empieza en una sala con aroma de cabaret donde reinan las bailarinas de mambo y chachachá de un cortometraje rodado en 1955 en Nueva York que se proyecta sobre las cortinas del escenario.
Un piso más arriba, un vestido de Joséphine Baker abre el espacio dedicado a esta afroestadounidense “cuyo éxito facilitó la aceptación de lo tropical y lo afro en la escena musical ‘mainstream’”, según explicó Tommy Meini, uno de los dos comisarios de la exposición.
En la tercera planta, una serie de fotografías muestran como Hollywood se apropió de la imagen latina y la blanqueó con la eclosión de la rumba, un género que, pese a su origen caribeño, fue personificado mayoritariamente por actrices y cantantes blancas, como las mexicanas Lupe Vélez y Dolores del Río.
Según Andrea Pacheco, Carmen Miranda con sus tocados de plátanos y piñas representa “el culmen del estereotipo”, como se puede apreciar en las escenas de sus películas que se proyectan en la exposición.
También hay imágenes de filmes míticos de la mexicana María Félix, que se convirtió en el símbolo de la mujer fuerte, segura y rebelde en un mundo machista.
Las devoradoras de hombres
Junto al modelo de empoderamiento femenino que personifica María Félix emergió, también en México, el llamado cine de rumberas protagonizado por ‘devoradoras’ “que llevaban al hombre a la perdición, es decir, al adulterio”, recuerda Pacheco.
La apropiación cultural y el uso del cuerpo de la mujer como reclamo publicitario están presentes en la sala dedicada al cine de rumberas y la hipersexualización se hace todavía más patente en la zona centrada en el gogó y la salsa de los años sesenta.
‘Latina’ acaba con un espacio final consagrado a las más rompedoras, en el que se expone un vestido de Celia Cruz, imágenes de La Lupe, portadas de vinilos de Violeta Parra, Mercedes Sosa y Chavela Vargas y un documental sobre la artista peruana Victoria Santa Cruz en el que reivindica su condición de afrodescendiente.
“En este momento en el que hay cada vez más racismo, esta exposición quiere reflejar la fuerza y la resiliencia de las mujeres latinas que rompieron y rompen barreras”, señaló la directora de la Fundación Gladys Palmera, Marta Canorea.
Esta fundación impulsa la música y la cultura iberoamericana y conserva la colección de vinilos y otros objetos que ha reunido a lo largo de los últimos 35 años Alejandra Fierro, directora de Radio Gladys Palmera, emisora pionera de la difusión de la música latina en España.