
Los cuatro torneos de Grand Slam Abierto de Australia, Roland Garros, Wimbledon y US Open, destinan solo el 17 por ciento de sus ingresos a los jugadores, una cifra considerablemente inferior al 35 por ciento o 50 por ciento que otras ligas deportivas, como la NBA y la NFL, reparten entre sus participantes.
Esta iniciativa surge pocos días después de que la PTPA, el sindicato independiente de jugadores fundado por Novak Djokovic, presentara una denuncia ante los principales organismos del tenis, señalando, entre otros aspectos, el “injusto” reparto de los ingresos en los torneos.
A pesar de que Wimbledon genera aproximadamente 400 millones de libras al año, solo 54 millones llegan a los jugadores, mientras que el 90 por ciento de las ganancias se destina a la federación inglesa de tenis.
La campeona olímpica Zheng Qinwen destacó que un aumento en la distribución beneficiaría a todos los tenistas, no solo a los mejor clasificados.