
Yuki Tsunoda tenía el doble compromiso en su debut con Red Bull, el de tener una buena clasificación en el Gran Premio de Japón y el de dar una satisfacción a su gente, pero, el japonés quedó relegado al décimo quinto lugar, fuera de la Q3.
En los ensayos Tsunoda tuvo prometedoras sesiones con el RB21 en todas las prácticas, muy cerca de su coequipero, el tetracampeón neerlandés Max Verstappen. Incluso en la Q1 estuvo pegado a Mad Max y quedaron quinto y sexto, pero en la Q2 perdió el ritmo y se quedó relegado con el peor tiempo de la ronda.
EL JAPONÉS ESTÁ APRENDIENDO
El japonés habló ante los medios y dejó claro que las cosas no se presentaron como quería y que conforme avanzaba la prueba todo se complicó cada vez más. “Creo que el calentamiento no salió como quería. Todavía estoy aprendiendo”, dijo.
“Es una pena no haber podido sacarle el máximo rendimiento al coche. Iba bien desde la Q1, y en general la sensación fue empeorando cada vez más. Una verdadera lástima”, agregó.
Tsunoda confesó que le generó problema no sacarle el mejor rendimiento al auto, pero que aún con ello está contento de que poco a poco ha ido aprendiendo, teniendo en cuenta que esta es apenas la 4ta ocasión que se sube al RB21 en esta temporada.
“Sorprendentemente, me siento bien en términos de presión. Las vueltas en la Q2 fue probablemente la más presionada de las sesiones anteriores”, comentó.
La calificación tampoco fue mejor para Liam Lawson, con el Racing Bull, pero estuvo delante de Tsunoda, en la posición 14.
El neozelandés pasó en el lugar 15 de la Q1 a la Q2, pero no pudo hacer lo mismo en la siguiente parte de la sesión, pero al menos calificó mejor que el auto que fue su pesadilla en los Grandes Premios de Australia y China.