Escenario

CORTE Y QUEDA. El actor Jack Quaid es uno de los nuevos héroes de acción con el más reciente filme de Dan Berk y Robert Olsen

‘Novocaine: Sin dolor: Los jóvenes tomando por asalto nuevas historias de acción, romance y comedia

Fotograma de 'Novocaine: Sin dolor' (CORTESÍA )

Hay veces que el talento pasa a la siguiente generación. Tal es el caso de Jack Quaid, hijo de los talentosos Meg Ryan y Dennis Quaid, que se ha posicionado en cine y televisión gracias a sus papeles como Scream, Star Trek: Lower decks y la aclamada The Boys.

Ahora, toca el turno de convertirse en un héroe de acción sin súper poderes con su representación de Nathan Caine en el filme de Dan Berk y Robert Olsen, Novocaine: Sin dolor, una eficiente comedia de acción cargada de talento joven, violencia al por mayor y una que otra risa.

Nathan (Quaid) es un muchacho pasivo que trabaja en un banco y no es la persona más sociable. Su mejor amistad es un tipo dentro de un videojuego que frecuenta. Nunca sale ni convive con nadie. Parte de eso es por miedo, ya que él padece una peculiar enfermedad llamada CIPA, un malestar genético que se caracteriza por la incapacidad de sentir dolor y percibir la temperatura.

Sin embargo, la vida de Caine da un giro tremendo cuando conoce a Sherry (Amber Midthunder), una colega del banco que le provoca una reacción inmediata de amor a primera vista sin saber que el conocerla será el peor golpe que le acomodarán en su vida cuando la joven es secuestrada por un par de ladrones.

Ante este peligro inevitable, el banquero decide ir al rescate de su amada, no importando la cantidad de golpes, tortura y sangre que se pongan en frente.

ACCIÓN CON UN TOQUE DE ROMANCE

Novocaine: Sin dolor sigue la fórmula de las cintas de acción recientes para darle un toque de romance en medio que se vuelve un factor especial en el desarrollo del filme. Similar a Kick ass (Vaughn, 2010), Caine decide tomar cartas en el asunto sacando provecho de su enfermedad, cueste lo que cueste. Y es ahí donde Berk y Olsen sacan provecho pues llevan la acción a los niveles de la saga John Wick sin tomarse en serio.

Quaid tiene el suficiente carisma demencial para hacer que su papel se sienta entrañable y empatices con su causa. A final de cuentas, él siempre deseaba vivir una aventura, misma que se tatúa en su cuerpo y se la pasa disfrutando desde la seguridad de su casa con sus videojuegos. También, la cinta propone el romance como la motivación perfecta para salir y arriesgarse a salir de una zona de confort, pero esta vez llevado a puños, balazos y sangre.

Entre su sonrisa idéntica a la de su padre y su carácter afable pero a veces estúpidamente rudo, Jack Quaid saca todo provecho de su persona. En contraparte, Midthunter y su Sherry resultan ser interesantes al tener un giro en su personaje que le da otra dimensión a su papel. Pero es Ray Nicholson como el antagonista, Simon Greenly, quien muestra destellos dignos no sólo de su herencia genética sino actoral, creando momentos y frases buenos hasta llegar al enfrentamiento inevitable con Caine.

LA GRAN QUÍMICA ENTRE PERSONAJES

Además la química entre Midthunder y Quaid es tan eficiente que te involucra de lleno para acompañar a este incauto enamorado en esta locura. Aunque el romance tarda en cocinarse una media hora, es fundamental para entrarle de lleno a la dinámica del resto, teniendo un buen ritmo con todo y sus debidas pausas en medio de la locura de vigilante que Caine aplica.

Otro gran punto en Novocaine: Sin dolor es, sin duda, el montaje de la acción. Si bien no somos testigos de una pelea a nivel John Wick o Nadie en los mano a mano, las peleas poco a poco van subiendo de tono y dificultad. Ver cómo Quaid las saca adelante con sus compañeros fingiendo por momentos dolor resulta ser un gran plus cómico que le añade a la mayor parte de las golpizas y ataques que involucran desde una freidora caliente hasta un arco con flechas.

INGENIO LLEVADO A LA PANTALLA

El ingenio mostrado por los cineastas es destacado. Además, la banda sonora encaja muy bien, tanto en los temas usados para la cinta como “Everybody hurts” de REM como un prólogo adecuado a lo que vamos a presenciar, como con la composición del experto en cintas de esta índole, Lorne Balfe (la saga de Misión imposible) y su compañero Andrew Kawczynski, que ya tiene en su haber una colaboración interesante desde Gran turismo (2023).

La historia no busca reinventar el género pero sí sacarle provecho a todos los tropos del mismo, jugando coquetamente con el tema del amor como motivación para que un don nadie se convierta en un héroe vulnerable.

Y con todo y el poder del guión que está lleno de situaciones convenientes y graciosas, Novocaine: Sin dolor es una propuesta divertida, ideal y caótica donde Jack Quaid y el resto de los jóvenes demuestran que pueden ser de armas tomar y tomar por asalto nuevas historias de acción, romance y comedia. Y todo sin dolor.

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