
La 32a edición del Festival Anual de Cine Latino de San Diego (SDLFF) confirma su posición como uno de los eventos fílmicos más importantes y que sirve como una ventana para la exhibición de trabajos con temas de migración y frontera en los Estados Unidos, uno que arrancó como un pequeño festival estudiantil en 1994 y que ahora es uno de los más interesantes en su exhibición de lo mejor del cine chicano, latino, y latinoamericano.
La programación de este año incluye más de un centenar de películas de drama, comedia, documental, animación y obras clásicas. Cada cinta ofrece una perspectiva única sobre la identidad, la familia, la historia, y la experiencia latina en constante evolución.
En Crónica Escenario pudimos charlar con su directora, Maria Paula Lorgia, sobre la importancia de éste evento.
El Festival de San Diego cumple 32 años y sigue sobreponiendo a las luchas políticas, a las luchas culturales, cada año se vuelve una esperanza, un faro para el cine latino. ¿Qué tan importante estás viendo la edición de este año con todo este contexto político actual que tenemos?
Este contexto y esta coyuntura de alguna manera nos ha invitado, de alguna manera, a tener una programación un poco más política que en años anteriores. Definitivamente estamos en una situación muy delicada con el nuevo presidente de Estados Unidos y el cine y los festivales son un faro para el encuentro entre la comunidad, para dialogar acerca de las representaciones en el cine de la comunidad latina.
A través de nuestra curaduría y nuestra programación tenemos películas que muestran a una sociedad latinoamericana resiliente, trabajadora, no solo violenta, hay muchas más historias que eso y pues queremos hacer de este un punto de encuentro para toda nuestra comunidad y poder dialogar al respecto y tratar de dar esa energía de que el cine no tiene fronteras y bueno, un poco que las fronteras no deberían existir en ningún ámbito, no solo en el cine y en la cultura.
¿Cómo va a ser tener este año a Gregory Nava con esta versión restaurada de ‘Norte’?
Es una película que el año pasado cumplió 40 años y este año fue restaurada por la Academia y para nosotros es muy importante mostrarla por primera vez en San Diego con Gregory Nava en persona, un cineasta local de San Diego y mostrar que es una película sobre el paso de la frontera de migrantes centroamericanos, la cual fue muy vigente en su época y que fue seleccionada en el Festival de Cine de Cannes.
Ahora es una película que está más vigente que nunca y por eso invitamos a Gregory a presentarla pero también porque nos interesa tejer estos diálogos entre el pasado y el presente, la situación de ahora no es nueva es algo que viene pasando y que se va construyendo a través de la historia y hay unas luchas también que ya vienen y nos interesa alguna manera volver a traer sobre la mesa y por eso invitamos a Dolores Huerta, quien es la activista feminista más importante por los derechos de la comunidad latinoamericana en Estados Unidos y que tiene más de 90 años.
Precisamente personas como Gregory o como Dolores y esta película nos recuerdan que es importante seguir resistiendo a través del cine, seguir contando las historias de lucha de los migrantes que pasan la frontera, contar esa historia de resistencia ante tanta represión, humillación que a veces cometen los gobiernos sobre nuestra comunidad, entonces esta va a ser una proyección muy bonita muy especial, no es solo una película restaurada sino también pues es una película que va a tener un diálogo totalmente vigente en el festival.
¿Nos puedes platicar un poco de esta sección de Directores de la Frontera donde tienes documentales están haciendo mucho ruido como ‘In between’?
El mirador también es una película que habla sobre Tijuana desde otro punto de vista, estas secciones son el corazón del festival, nosotros lo hacemos porque queremos apoyar el cine de frontera el cine Tijuana, de San Diego, el cine de toda la frontera estadounidense entonces es una sección de cuatro largometrajes y cinco cortometrajes que hablan sobre la situación de la frontera desde el punto de vista de frontera y es un cine un poco más híbrido.
Este año nos llevamos la sorpresa de que las películas que se están haciendo en la región no solo son películas totalmente narrativas, sino que navegan entre la ficción, el documental, la animación, lo que nos parece bien interesante, que el cine se esté distanciando sobre esta narrativa del cine muy hegemónica de Hollywood, que se estén haciendo otras cosas, incluso con bajo presupuesto, incluso un poco más como forma de expresión, como forma de ganar dinero, por decirlo de alguna manera.
Entonces es muy interesante lo que se ve ahí, lo que se está viendo en la representación de las nuevas generaciones y este programa solo tiene una proyección, entonces pues los invitamos a poder ver todas estas películas y estos contenidos.
Este festival inicia con un proyecto muy local, muy universitario, muy estudiantil, y al paso de los años ha ido transformándose en una especie de monstruo porque crece, crece, y ahí que cada edición se supera a sí mismo. ¿Cuáles son los retos que afronta actualmente el festival, más allá de los políticos?
Un reto fuerte, no solo para este festival, sino para todos los festivales, es la llegada del streaming y de las plataformas, ahora el consumo audiovisual está mayormente allí, la distribución de las películas está allí, y para un festival es cada vez más difícil poder atraer públicos a las salas de cine, teniendo en cuenta también los precios de las salas de cine, a diferencia de los precios que hay para poder contar con una plataforma.
En un festival una manera de resistir es mostrar otro tipo de contenidos, de mostrar más diversidad en el festival, poder traer el público a que venga y se encuentre con su comunidad y con personas que le interesa lo mismo que a ellos y la invitación es un poco a salir de la casa porque es importante encontrarse no solo a nivel político sino también a nivel humano.
El cine nació para verse en el cine principalmente, además estas películas, todas las películas que están en la sección son películas que no se hacen por el propósito de generar precisamente entretenimiento, la mayoría de las películas que tienen una reflexión sobre la sociedad en la que vivimos, entonces los invitamos a explorar y a sumergirse ahí en la selección.
Sabemos que para la clausura tienen pensado echar la casa por la ventana, con música salsa, con un homenaje a chefs, por ahí, funciones, ¿cómo va esta parte ya para ir preparando la clausura?
Este festival no es un festival solo de películas y tenemos música, tenemos comida, tenemos artistas, entonces la noche clausura vamos a tener en el Parque Market, en el Media Art Center Digital, una fiesta de clausura que va a tener a Las Sabrosas que es una banda de salsa, con la invitación de seis chefs de Baja California que van a estar acá ofreciendo el arte culinario de la diversidad que hay también ahí.
Regresando un poco a lo que hablábamos al inicio de las condiciones y el contexto social que se está viviendo, ¿afectará de alguna manera las políticas migratorias que se están imponiendo a la asistencia del festival?
Esperemos que no, esperemos que no haya ningún problema con ningún invitado, esperamos que el próximo año, que creo que es cuando se van a ver las consecuencias, no haya ningún recorte en la cultura y en el arte de Estados Unidos, que está difícil, pero es algo que tenemos que hablar porque se está planteando desde el discurso, entonces creo que hay que estar muy atentos, yo creo que este año no lo va a afectar tanto, pero sí hay que pensar en cómo a largo plazo toda esta situación sí nos va a ir afectando y bueno, ¿cómo vamos a resistir?
Entonces ¿ya están pensando en cómo hacer que el festival continúe, si hay algún tipo de recorte, si hay algún tipo de mano dura por ser un festival que va contra políticas gubernamentales, ya están empezando a pensar ideas para el futuro?
Claro que sí, nos toca empezar a planear, empezar a pensar, y bueno, el festival ya ha resistido 32 años a distintos gobiernos y políticas, pues yo creo que esta no va a ser la excepción, pero definitivamente es un tema que hay que conversar.
María Paula, ¿cómo va su integración también con algunos festivales también que se hacen latinos en Estados Unidos? ¿Cómo están los apoyos entre ustedes?
Hay varios festivales, Los Angeles Latino International Film Festival, el Latino Film Festival, el Chicago Latino Film Festival, hay varios que están promocionando el cine latinoamericano y pues estamos en bastante diálogo, a veces para la programación, nosotros estamos constantemente revisando la programación de esos festivales, ellos la nuestra, a veces hay jurados y personas de industria que invitamos al festival, que son parte de esos festivales, pues sí, nos parece muy importante seguir comunicando.