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Consecuencias para México de la recesión en Estados Unidos

La política arancelaria implementada por la administración de Donald Trump podría tener consecuencias significativas para México en caso de una recesión en Estados Unidos, dada la estrecha relación económica entre ambos países.

Hoy las probabilidades de recesión manejadas por las diferentes corredurías y analistas en el vecino país llegan casi al 50% debido a la incertidumbre y a la probabilidad de repuntes inflacionarios.

México depende, desde el punto de vista económico, en gran medida de sus exportaciones a Estados Unidos, país que representa el destino de casi el 80% de las exportaciones mexicanas. Una recesión en Estados Unidos reduciría la demanda de productos mexicanos, afectando especialmente sectores como el automotriz, agroalimentario y manufacturero. Las empresas exportadoras mexicanas podrían enfrentar una disminución en sus ingresos, lo que podría derivar en despidos y cierres de empresas.

La reducción en la demanda de productos mexicanos por parte de Estados Unidos debido a una recesión impactaría directamente en los ingresos de las empresas mexicanas. Esto podría generar un efecto dominó en la economía nacional, afectando a proveedores, empleados y comunidades enteras que dependen de la actividad exportadora.

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Una disminución en el comercio con Estados Unidos podría llevar a un aumento en el desempleo en México, especialmente en áreas como la manufactura y la agricultura. Las empresas que no puedan sostener sus operaciones debido a la caída en la demanda podrían verse obligadas a cerrar, lo cual tendría efectos devastadores en el empleo y la economía local.

Por otro lado, las remesas enviadas por mexicanos residentes en Estados Unidos y que son una fuente importante de ingresos para muchas familias en México podrían reducirse dada la capacidad de los trabajadores mexicanos de enviar dinero a sus familiares, afectando el bienestar económico de numerosas comunidades. Esto afectaría directamente a las familias que dependen de estos ingresos para cubrir sus necesidades básicas, como alimentación, salud y educación. Hay que destacar que una reducción en las remesas también impactaría el consumo interno en México, ya que muchas familias tendrían menos dinero disponible para gastar llevando a una disminución en la demanda de bienes y servicios, afectando a pequeños negocios y la economía local.

La combinación de una disminución en las exportaciones, la inversión extranjera y las remesas podría generar una mayor presión sobre la estabilidad económica de México. El gobierno podría verse obligado a implementar medidas de austeridad, recortar el gasto público y aumentar los impuestos para enfrentar la crisis.

El gobierno mexicano podría tener que implementar medidas de austeridad para manejar la reducción en los ingresos y la inversión. Esto podría incluir recortes en el gasto público, afectando áreas como la salud, la educación y la infraestructura, que son fundamentales para el desarrollo del país.

La combinación de factores económicos negativos podría llevar a un aumento significativo de la pobreza en México. Las familias que dependían de las exportaciones, las remesas y la inversión extranjera podrían enfrentar dificultades para mantener su nivel de vida, aumentando la brecha entre ricos y pobres.

La reducción en el gasto público y un probable aumento de impuestos podrían exacerbar la desigualdad social en México. Las comunidades más vulnerables serían las más afectadas, ya que tendrían menos acceso a servicios básicos y oportunidades de desarrollo.

Una recesión en Estados Unidos, impulsada por la política arancelaria de Trump, tendría severas consecuencias para México. Desde la disminución en el comercio y la inversión hasta la reducción en las remesas ocasionando un impacto económico significativo. Además, las medidas de austeridad y el aumento de impuestos necesarios para enfrentar la crisis podrían llevar a un aumento de la pobreza y la desigualdad social. La estrecha relación económica entre ambos países hace que México sea particularmente vulnerable a las políticas y condiciones económicas de su vecino del norte. De nuevo nos enfrentamos a los riesgos de la altísima dependencia económica ante nuestro vecino: La economía más poderosa del mundo.

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