
Las y los diputados del grupo parlamentario de Morena, en el Congreso de la Ciudad de México, defendieron la modernización de la Línea 1 del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, que es uno de los proyectos más importantes de la última década.
El pronunciamiento se da tras ataques de la oposición que señalan que el Gobierno local no ha dado una fecha específica de apertura de la Línea Rosa. Además de desplegados que aseguran que hubo alteraciones de contratos, sobrecostos y opacidad. Lo que aseguró Morena que es falso.
“Se han publicado recientemente desplegados, que no es otra cosa que un ataque político sin sustento técnico, sin argumentos jurídicos y, lo que es más grave, sin respeto a la verdad ni al derecho de la ciudadanía a estar informada con rigor. Es triste que la única agenda pública sea esperar que a la ciudad le vaya mal”, reclamó la coordinadora de Morena, Xóchitl Bravo.
A su vez, Bravo presentó un punto de acuerdo, que fue aprobado por el Pleno del Congreso local, para exhortar al STC Metro a que garantice la seguridad de los usuarios en la reapertura de la Línea 1 –que va de Observatorio a Pantitlán–, e informe sobre los trabajos de rehabilitación de ésta.
Lo más importante es la seguridad, no es un mantenimiento menor
La legisladora aseguró que la prioridad del Gobierno de la Ciudad de México ha sido, es y seguirá siendo la seguridad, la eficiencia y la dignidad en el transporte público, que incluye el servicio que otorga el Metro a millones de pasajeros diariamente.
Destacó que la rehabilitación de la Línea 1, “no es maquillaje ni mantenimiento menor”, sino que se trata de una transformación integral de su infraestructura; sus sistemas eléctricos, electrónicos, hidráulicos y de control, “de una renovación completa”.
“El contrato de modernización de la Línea 1 fue firmado en el 2020 por un monto total de 37 mil 374 millones 793 mil pesos. Este monto es incluso menor al aprobado originalmente por el Congreso de la Ciudad de México, que fue de 38 mil 734 millones 691 mil 404.80 pesos. Es decir, lejos de haber ampliaciones o sobrecostos, el contrato ha sido ejecutado con responsabilidad fiscal y absoluta transparencia”.
Detalló que, durante los cuatro años de ejecución del contrato, el Gobierno capitalino ha pagado sólo mil 831 millones 910 mil pesos, y que el resto ha sido cubierto por el consorcio adjudicatario con inversión propia.
Ya hubo penalizaciones por incumplimiento
“Cuando hubo retrasos, el Gobierno no se quedó cruzado de brazos. Se impusieron penalizaciones por más de mil 522 millones de pesos al consorcio por incumplimientos. Y se seguirá sancionando cada demora atribuible a la empresa responsable. Porque aquí, en este Gobierno de la Transformación, no hay impunidad, ni omisiones. Hay legalidad, pero también hay consecuencias”.
Bravo reiteró que el proyecto no es improvisado, sino de gran escala y complejidad técnica, ya que no se podía seguir operando una línea con más de 50 años de servicio sin una intervención profunda. Ahora, añadió, será funcional y segura por los próximos 40 años.
“El Gobierno capitalino ha sido valiente… se sabía que miles de usuarios iban a sufrir incomodidad por esta renovación. Aunque esto pudiera impactar negativamente la opinión hacia nuestros gobiernos, se hizo pensando en un bien mayor y en un futuro mejor para nuestra ciudad, pues la renovación del Metro es impostergable”, concluyó.