
La exclusión de Canadá y México de los aranceles recíprocos anunciado por Donald Trump contra el resto de países del mundo con los que comercia EU, y su decisión de no imponer gravámenes a los productos protegidos por el T-MEC, fue reconocida por Ottawa como un paso positivo, pero del todo insuficiente, ya que, como aseguró el primer ministro Mark Carney, “millones de canadienses sufrirán” por los aranceles que ya está aplicando al acero y el aluminio, o que empezará de inmediato a aplicar a los vehículos.
“Las medidas anunciadas por el presidente Trump preservan elementos importantes de la relación bilateral”, admitió Carney, pero advirtió que “Canadá combatirá los aranceles que se mantienen”, en alusión a la de automóviles ensamblados y especialmente el acero y el aluminio, ya que la mayor parte del acero y aluminio que Estados Unidos importa procede de Canadá.
Carney señaló que “a partir de esta noche, los aranceles al sector del automóvil entrarán en vigor y EU ha señalado que habrá gravámenes adicionales en sectores estratégicos”, dijo Carney sin entrar en detalles, lo que impactará “directamente a millones de canadienses”.
“Vamos a luchar”
El primer ministro canadiense, de camino para reunirse con su gabinete y analizar los aranceles de Trump, añadió: “Vamos a luchar contra estos aranceles con contramedidas. Vamos a proteger a nuestros trabajadores y vamos a construir la economía más fuerte del G7”.
Trump anunció que aplicará un arancel base del 10 % a la práctica totalidad del mundo, cifra que aumenta en el caso de varias decenas de países. Por ejemplo la Unión Europea (UE) estará sujeta a aranceles del 20% y China del 34%.
Canadá y México han esquivado la nueva ola de aranceles; sin embargo, se mantienen los del 25% que Trump impuso con anterioridad al acero, aluminio desde el 12 de marzo, y a partir de este jueves contra los automóviles canadienses.
La Administración de Trump justificó esos gravámenes por el flujo de migrantes y fentanilo procedentes de Canadá, pese a que en ambos casos las cantidades son casi insignificantes.
Carney afirmó que los aranceles globales anunciados hoy son “una serie de medidas que van a cambiar de forma fundamental el sistema de comercio internacional”.
El líder canadiense añadió que mantener “los aranceles del fentanilo” a Canadá y México tendrá un impacto negativo en la economía estadounidense que a su vez repercutirá en la sociedad canadiense.