
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quiere dejar claro, en víspera de sus primeros 100 días de gobierno, que su prioridad y su obsesión en su segundo mandato es acelerar la cacería de inmigrantes. Con tal motivo, la Casa Blanca anunció más operativos en los lugares de trabajo y más presión a los santuarios de inmigrantes.
En el marco de sus primeros cien días de gobierno, que se cumplen el miércoles, Trump firmará esta tarde dos órdenes ejecutivas que buscan facilitar las detenciones de inmigrantes y apuntan contra las ciudades y condados, denominados santuarios, que limitan la colaboración de sus policías locales con las autoridades de inmigración.
El anuncio fue hecho por el asesor de inmigración Tom Homan, junto a la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, que hablaron con la prensa sobre los renovados esfuerzos de la administración para cumplir con la promesa de deportaciones masivas y el control de la frontera.
“Rienda suelta” a las fuerzas del orden
La primera orden ejecutiva pretende “fortalecer y dar rienda suelta” a las fuerzas del orden de Estados Unidos para perseguir a los inmigrantes, en especial aquellos con récord criminal, dijo Leavitt, sin dar detalles.
La segunda orden instruye a los departamentos de Justicia y Seguridad Interna a publicar una lista de jurisdicciones estatales y locales que “obstruyen la aplicación de las leyes federales de inmigración”.
“Estamos en las etapas iniciales de la mayor campaña de deportación en la historia de Estados Unidos”, añadió.
Contra las ciudades-santuario
Trump, como en su primer mandato, ha cargado contra las ciudades santuario, lideradas por demócratas, que limitan la colaboración de su policía con el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
La Casa Blanca ya había instruido retener fondos a esos gobiernos locales, pero la semana pasada un juez bloqueó la orden del mandatario en 16 ciudades y estados, la mayoría de California, que presentaron una demanda.
Leavitt, afirmó que las ciudades “santuario” han hecho esfuerzos para “obstruir” la aplicación de la ley.
Triplicar redadas
Para llegar a la meta de expulsiones, la Casa Blanca “triplicará de nuevo” las redadas, dijo Homan, achacando nuevamente la culpa a las ciudades santuario por, según él, obstaculizar las detenciones de indocumentados en sus comunidades.
Los funcionarios también destacaron los recientes operativos conjuntos entre autoridades federales y locales, como la redada de la semana pasada en Florida que se saldó con la detención de 800 indocumentados, y otra en Colorado, donde se arrestaron más de 100 personas en una redada en un lugar de baile, la noche del sábado.
Sólo 9 solicitantes aceptados
Desde que Trump llegó a la Casa Blanca en enero pasado solo se ha permitido el ingreso de nueve inmigrantes por la frontera, cuatro de ellos son testigos esenciales en una investigación criminal, a otros cuatro se les permitió el ingreso debido a sus condiciones médicas y uno más por razones humanitarias, informó Homan.
Como parte de su campaña para defender los operativos, la Casa Blanca colocó en su jardín cerca de 100 carteles con fotografías de inmigrantes detenidos sospechosos de cometer delitos.
Homan defiende deportar niños con cáncer
Pero algunas detenciones han generado una oleada de críticas, en especial la expulsión la semana pasada de tres niños ciudadanos estadounidenses, de 2, 4 y 7 años, junto con sus madres indocumentadas, uno de ellos recibía tratamiento contra el cáncer.
Al respecto Homan dijo que “si decides tener un hijo ciudadano estadounidense, sabiendo que estás en este país ilegalmente, te pones en esa situación. Pones a tu familia en esa situación”.
El alto funcionario aseguró que las madres “pidieron” a las autoridades que sus hijos fueran deportados con ellas, algo que ha sido refutado por los abogados de las dos madres detenidas en Luisiana y deportadas a pocas horas de ser deportadas.
Homan también dijo este lunes que EU espera “en un futuro muy cercano” retener a migrantes en instalaciones del Departamento de Defensa de EU como Fort Bliss (Texas).
También se han habilitado instalaciones para familias migrantes para evitar la separación de los padres de sus hijos, y se seguirán utilizando las instalaciones de la Base Militar de Guantánamo para albergar inmigrantes.