
El narcotraficante guatemalteco Haroldo Waldemar Lorenzana, considerado un operador estratégico del tráfico de cocaína hacia México, se ha convertido en objetivo prioritario para los gobiernos de EU y Guatemala, que este martes ofrecieron recompensas por su captura, lo que ha encendido las alarmas en territorio mexicano por sus presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
La Embajada de EU en Guatemala informó que el Departamento de Estado ofrece cinco millones de dólares por información que lleve al arresto y condena de Lorenzana, quien enfrenta cargos por tráfico de drogas en una corte federal de Columbia.
Por su parte, el Gobierno de Guatemala anunció una recompensa adicional de 6,500 dólares, a través del Ministerio de Gobernación, al destacar que el capo figura desde 2021 entre los 100 criminales más buscados del país.
🚨 $5M REWARD! 🚨 Help us take down Guatemalan drug trafficker Haroldo Waldemar Lorenzana Terraza. Your tip can keep drugs off American streets. https://t.co/EGU7ySCILd pic.twitter.com/sRx7qZMHKv
— US Dept of State INL (@StateINL) March 25, 2025
Ruta clave hacia México
De acuerdo con autoridades estadounidenses, la familia Lorenzana ha operado desde 1996 una red que facilita el traslado de cocaína desde Sudamérica hacia las fronteras mexicanas, consolidando una ruta fundamental en el corredor centroamericano de narcotráfico.
El papel del clan, según la Administración para el Control de Drogas (DEA), ha sido esencial para el paso de cargamentos que luego son recibidos por organizaciones mexicanas, principalmente el Cártel de Sinaloa, con quienes establecieron alianzas logísticas y financieras.
Esta conexión no es nueva. En 2008, el padre del actual fugitivo, Walder Lorenzana Lima, considerado el patriarca del grupo criminal, fue detenido y extraditado a Estados Unidos, donde fue condenado en 2014 por narcotráfico. Regresó a Guatemala años después, donde falleció en 2021.
México en el centro de la atención
Aunque las recompensas se anunciaron desde Guatemala y EE.UU., el enfoque está puesto también en territorio mexicano, donde las autoridades han sido alertadas ante la posibilidad de que Lorenzana se esconda o reciba apoyo logístico por parte de aliados del narcotráfico.
Fuentes de seguridad mexicanas señalan que el Cártel de Sinaloa ha mantenido durante años una presencia operativa en la frontera sur, no solo para recibir cargamentos, sino también para proteger corredores terrestres hacia Chiapas y Oaxaca. La eventual presencia de Lorenzana en México podría tensar aún más la cooperación bilateral en materia de seguridad.
“La búsqueda de este hombre no solo es un asunto centroamericano, sino una cuestión de seguridad para México”, advirtió un funcionario consultado bajo condición de anonimato.
Reforzar la cooperación
El caso de Lorenzana podría convertirse en un nuevo punto de presión para el Gobierno de México en su colaboración regional contra el crimen organizado, en un contexto donde Estados Unidos refuerza sus exigencias en la lucha antidrogas, especialmente en temas relacionados con el fentanilo y el tráfico de migrantes.
La estrategia de Estados Unidos de vincular recompensas con procesos judiciales busca disuadir redes de protección y movilizar información que facilite capturas transfronterizas. En este caso, la recompensa conjunta supera los cinco millones de dólares, una de las más altas ofrecidas en la región centroamericana.
Con el aumento de la presión internacional, las autoridades mexicanas estarán bajo observación para evitar convertirse en refugio o punto de tránsito de fugitivos como Lorenzana, cuya captura se perfila como una prioridad regional en los próximos meses.