
Mario Ramírez Treviño, alias “El Pelón” o “X20”, quien fuera uno de los líderes históricos del Cártel del Golfo, murió el pasado 13 de marzo de 2025 en una prisión federal de Estados Unidos, según confirmó el Departamento de Justicia.
La dependencia presentó una moción formal ante la Corte del Distrito de Columbia para cerrar el proceso penal en su contra, solicitando la cancelación de la audiencia de sentencia que tenía pendiente y la desestimación de los cargos debido a su fallecimiento.
De agente federal a capo del narco
Ramírez Treviño nació el 5 de marzo de 1962 y tuvo un inicio insólito en el mundo del crimen: fue agente de investigación antes de unirse al Cártel del Golfo, donde pronto ascendió a puestos de poder, liderando la facción conocida como Los Rojos.
Tras la violenta ruptura con Los Zetas en 2010, “El Pelón” asumió el liderazgo del cártel, forjando alianzas estratégicas con el Cártel de Sinaloa, en un intento por mantener el control del tráfico de drogas en la frontera noreste de México.
Fue detenido en agosto de 2013 por elementos del Ejército y la Marina en la ciudad de Reynosa, Tamaulipas, y trasladado al penal federal del Altiplano, desde donde fue extraditado a Estados Unidos en 2017.
Acusaciones por narcotráfico
La fiscalía estadounidense le imputaba varios delitos graves, entre ellos tráfico internacional de drogas, lavado de dinero, y cargos por intento de distribución de más de cinco kilogramos de cocaína, relacionados con un cargamento de 10 toneladas de droga incautado en 2007 por autoridades mexicanas.
Durante su liderazgo, el Cártel del Golfo operaba en conjunto con Los Zetas bajo el nombre de “La Compañía”, una alianza criminal que traficaba cocaína desde Colombia y marihuana producida en México, con destino final en Estados Unidos.
Esta estructura criminal se apoyaba en la violencia extrema ejecutada por Los Zetas, quienes fungían como brazo armado y encargados del control territorial, secuestros y ejecuciones.
Con la muerte de Ramírez Treviño, desaparece una de las últimas figuras visibles del viejo Cártel del Golfo, organización que dominó durante años el tráfico en el noreste mexicano, especialmente en los estados de Tamaulipas, Nuevo León y parte del sur de Texas (con información de ABC Noticias).