La diputa emecista y exgobernadora de Yucatán, Ivonne Ortega, le dijo en su curul al morenista Cuauhtémoc Blanco: “Eras mi ídolo en el América, pide licencia y que se haga justicia”.
Él la recibió con un saludo: “¡Hola! ¿Cómo estás?” Un beso en la mejilla. La exgobernadora le entregó entonces una carta al ex10 del América, y le pidió que renunciara al cargo –que obtuvo por la vía plurinominal- y permita que se haga justicia, tanto para él, como acusado de presunto abuso sexual, como para la víctima-.
El escrito completo:
CARTA A CUAUHTÉMOC BLANCO
Juega limpio
¿Recuerdas el glorioso partido contra Holanda en el 98? ¿El pase que diste para ganarle a Francia? ¿Las tantas ocasiones en que ayudaste a derrotar en la cancha a la selección de Estados Unidos y alimentaste las ilusiones de millones? ¿Recuerdas cómo llenabas de orgullo a México? Fuiste un ídolo nacional, las niñas y los niños te miraban con orgullo por lo que hiciste en la cancha. Hoy, dejaste la playera de héroe y te convertiste en un ícono más de la impunidad en este país. Serás recordado como el diputado que agredió a una mujer que, amparado por una mayoría y protegido por el fuero, evitó enfrentar a la justicia.
Tu impunidad no sólo violenta una vez más a la mujer que tuvo el valor de denunciarte, esto va mucho más allá, se trata de los casos de miles de mujeres y niñas que sufren violencia en México; 5 de cada 10 que vivieron violencia en su infancia; de las 12 millones de niñas que fueron violentadas sexualmente; de las 13 mil que son atendidas por heridas sexuales y físicas cada año; de las 4 mil que sufren delitos de violación.
¿Te das cuenta de lo que le estás diciendo a esas niñas? ¿Eres capaz de dimensionar el daño que provocas a miles de mujeres al esconderte en tu fuero para no ser investigado? ¿Alcanzas a entender el significado que tiene para una niña saber que, cuando una mujer se atrevió a denunciar a un hombre con poder, el
Estado lo protegió y él salió impune?
Tan solo en un año, se abren más de 80 mil carpetas de investigación por algún delito sexual contra mujeres, y esto considerando que solo 1 de cada 10 se atreve a denunciar. ¿Cómo decirle a las víctimas que denuncien, si no pudimos evitar que un agresor enfrente a la justicia? ¿Cómo ofrecerles nuestro apoyo si el mismo Congreso evitó que tú enfrentes a la justicia?
El caso de la denuncia contra ti no es único, desafortunadamente, existen miles. Pero hay una diferencia sustancial: fuiste un ídolo, eras gobernador, y hoy, eres diputado, estás en uno de los tres poderes que definen el rumbo de México y, ahora, protegido por tu privilegio, ejerces el uso más bajo y deplorable que se puede hacer del poder.
Te pido, Cuauhtémoc, ser sensible y consecuente con tu responsabilidad. Ya no solo como diputado, sino como ciudadano y como hombre. Da la cara sin fuero y enfrenta la investigación como cualquier persona de este país.
El delito por el que estás siendo señalado no es menor: No estoy juzgando, no te estoy diciendo que seas culpable, lo único que te pido es que te des la oportunidad de llevar el proceso como cualquier persona. Si no
tienes nada qué ocultar, lleva a cabo este caso en las mismas condiciones que la víctima. Esa es la verdadera responsabilidad que tienes con tu país.
Dedicaste más de 40 años de tu vida a construir un legado en las canchas y hoy estás acabando con él. Todavía estás a tiempo de hacer lo correcto.
Todavía estás a tiempo de decidir cómo quieres que te recuerden: como el futbolista que le dio momentos de gloria a su país o como el político acusado de violación que usó el privilegio del poder para ocultarse de la justicia. El balón está en tu cancha.
Cuauhtémoc: Pide licencia y renuncia a tu fuero.