
La Reforma al Poder Judicial: es una oportunidad histórica para democratizar la justicia y recuperar la confianza de la sociedad en este poder, afirmaron candidatas a ministras y magistradas.
“Vamos a estar obligados a recuperar la confianza de la sociedad. El derecho debe tener sensibilidad social”, aseveró la doctora Ana María Ibarra Olguín, candidata a ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación
Hoy, las mujeres encabezamos la transformación del país. La justicia no se puede quedar atrás.
— Ana María Ibarra (@anamariaibarrao) March 30, 2025
Por esto, todas y todos debemos elegir y votar por las juezas que queremos y las juezas que necesitamos.
¡Por una justicia con equidad y sentido social!#Ibarra17 #MinistraAnaMaría… pic.twitter.com/zlSto4cLyj
En tanto que la maestra Jeraldyn Gonsen candidata a magistrada en materia civil, señaló que el principal reto de esta reforma es lograr que la gente salga a votar.
“Se trata de un cambio masivo, de fondo. El mayor desafío será que la ciudadanía participe activamente en este proceso inédito”, reconoció
Durante un programa especial transmitido por Radio UNAM, y moderado por el doctor Diego Guerrero, se abordó a fondo el tema de la reforma al Poder Judicial, donde ambas ponentes coincidieron en que se avecina un cambio de paradigma en el poder judicial.
Soy candidata a magistrada civil y me presento con mucho honor y compromiso para proteger tus derechos. ♾️🩷♾️ acompáñame estos 60 días donde hablaré de la elección y la importancia de tu participación, conóceme. Vota 8 en la boleta rosa. #EleccionJudicial #AO #BJ #vota8 pic.twitter.com/UWyBrzEqHc
— Jeraldyn Gonsen (@jerygonsen) March 31, 2025
Ambas candidatas coincidieron en que el perfil del nuevo Poder Judicial debe estar marcado por la honestidad, la equidad y el compromiso con los sectores más vulnerables.
“Es legítimo presentar a la ciudadanía quiénes somos. El derecho no puede ir por un lado y la sociedad por otro”, afirmó Ibarra, Olguín quien se definió como una jurista de izquierda
La candidata a ministra de la Corte destacó que esta transformación permitirá integrar visiones diversas e ideologías distintas, rompiendo con la lógica conservadora que ha predominado en la carrera judicial.
Recalcó que la reforma garantiza los derechos humanos y sociales, incorporando a grupos vulnerables.
“Se acabará la toma de decisiones cupulares. El cambio bajará hasta todos los jueces y beneficiará directamente a la gente”, añadió
La reforma judicial —agregó—es indispensable, ya que el Poder Judicial se ha mantenido históricamente alejado de la ciudadanía y ha operado de forma elitista.
“Es un punto y de partida; una oportunidad para que la ciudadanía elija directamente a quienes imparten justicia”, afirmó.
Por su parte, la candidata a magistrada en materia civil, Jeraldyn Gonsen estableció que esta transformación permitirá a cada grupo ciudadano tener representación real en el Poder Judicial, generando confianza, transparencia y verdadera empatía con la ciudadanía.
Insistió en que este proceso democratiza el acceso al Poder Judicial, pone fin a la visión meritocrática y fortalece la transparencia. Añadió que quienes resulten electos asumirán un compromiso directo con la ciudadanía.
Una nueva generación de jueces comprometidos
Jeraldyn Gonsen remarcó que los nuevos juzgadores deben ser empáticos, cercanos a la ciudadanía y capaces de resolver casos desde una perspectiva social y humana. “Ya no habrá simuladores del derecho; hablaremos en lenguaje ciudadano”.
Ambas ponentes coincidieron en que se avecina un cambio de paradigma. Ana María Ibarra reiteró que su experiencia de 15 años en el Poder Judicial y sus sentencias respaldan su compromiso con una justicia distinta. “Hay que separar el poder del dinero del poder de la justicia”, subrayó.
Una Corte renovada, más paritaria y cercana
Sobre la transformación en la SCJN, Ana María explicó que pasará de tener 11 a 9 ministros, con una integración más paritaria: 5 ministras y 4 ministros. “La nueva Corte deberá dejar de ser una élite para convertirse en un órgano cercano a la sociedad. La Corte debe dar el ejemplo”.
Tanto Ana María como Jeraldyn Gonsen coincidieron en que este proceso será eminentemente ciudadano y no partidista. “Será muy fructífero: la gente sabrá quiénes son sus jueces, en quién confían y quién resuelve sus conflictos”, sostuvo Ana María.