
La presidenta aclaró que las críticas recientes no fueron contra el T-MEC, sino contra el Tratado de Libre Comercio de 1994 (TLCAN), el cual –según ella– solo ofrecía mano de obra barata. Aseguró que el T-MEC es un acuerdo distinto y más justo, y que lo señalado por el expresidente Donald Trump fue en referencia al primer tratado, no al actual.
Además, destacó que ahora es más barato producir en México y que el T-MEC seguirá sobreviviendo en el nuevo sistema comercial mundial, pues ya ha demostrado su solidez. Señaló que el tratado será revisado para mejorar sus condiciones.
En cuanto a la industria, reiteró que continúan las pláticas para favorecer a los sectores automotriz, del acero y del aluminio. Respecto a la relación con China, informó que hasta el momento no se han acordado inversiones chinas en el sector automotriz, aunque existe una buena relación con el gobierno chino.
Sobre las críticas al modelo económico, la presidenta afirmó que los adversarios están muy enojados y que lo que realmente desean es que a México le vaya mal. “Apuestan a la derrota del modelo de la Cuarta Transformación y quieren que nos impongan aranceles”, expresó, aunque evitó mencionar nombres.
Finalmente, destacó que en México habrá cada vez mejores salarios, y que el T-MEC es un acuerdo donde los tres países ganan. Además, informó que actualmente las mesas de trabajo con Estados Unidos abarcan temas de migración, seguridad y comercio.