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Relaciones rotas tras la irrupción policial en la embajada mexicana en Quito y el arresto de Jorge Glas

Mexico y Ecuador, un año sin diálogo tras crisis diplomática

Operativo policial en una residencia
Un año de conflicto diplomático por el caso Jorge Glas La irrupción a la embajada mexicana marcó el quiebre entre Ecuador y México, cuyas relaciones siguen congeladas un año después. (Autoridades ecuatorianas irrumpen en la Embajada de México para detener a exvicepresidente Jorge Glas/EFE)

Este sábado se cumple un año de la ruptura de relaciones diplomáticas entre Ecuador y México, después de que el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, ordenara la invasión policial de la embajada mexicana en Quito para arrestar al exvicepresidente Jorge Glas, quien enfrenta nuevos cargos por corrupción. Mientras tanto, el litigio entre ambos países sigue su curso en la Corte Internacional de Justicia en La Haya.

La detención de Glas ocurrió la noche del 5 de abril de 2024, cuando agentes policiales irrumpieron en la sede diplomática, apenas horas después de que el exfuncionario recibiera asilo político por parte de México. Glas se había declarado perseguido político debido a los cargos de corrupción que enfrenta desde 2017 en Ecuador. Tras el arresto, fue trasladado a la cárcel de máxima seguridad de La Roca, en Guayaquil, donde su salud se ha deteriorado gravemente, según informes de su abogada, Sonia Vera.

Glas, exintegrante del gobierno de Rafael Correa, tenía pendiente cumplir una pena de ocho años por dos casos de corrupción, además de ser imputado en un nuevo caso relacionado con la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto de 2016. Según la Fiscalía ecuatoriana, Glas y otros implicados desviaron fondos destinados a obras de emergencia, aunque su defensa asegura que no existen pruebas de malversación.

En paralelo, Ecuador y México se enfrentan en la Corte Internacional de Justicia, con acusaciones mutuas por violar acuerdos internacionales. Ecuador sostiene que México abusó del asilo diplomático, mientras que México denuncia la violación de la inviolabilidad de su embajada al ser invadida por las fuerzas de seguridad ecuatorianas sin el permiso del gobierno.

Este conflicto ha generado una serie de intervenciones internacionales, incluida la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que ha ampliado las medidas cautelares en favor de Glas. A pesar de ello, el gobierno ecuatoriano no ha autorizado su traslado a otro centro hospitalario ni cumplido con las recomendaciones de la CIDH sobre su atención médica.

En cuanto a la posibilidad de restablecer relaciones, el presidente Noboa ha indicado que está dispuesto a dialogar con la mandataria mexicana, Claudia Sheinbaum, pero condiciona cualquier avance a que Jorge Glas no reciba un salvoconducto para salir de Ecuador. Para el mandatario, este es un punto crucial que bloquea cualquier posibilidad de reconciliación.

Por su parte, Sheinbaum ha expresado su deseo de que la situación cambie con las elecciones presidenciales ecuatorianas, confiando en que la candidata Luisa González, quien enfrentará a Noboa en la segunda vuelta del 13 de abril, pueda facilitar el restablecimiento de los lazos entre ambos países.

(Con información de EFE)

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