
Fueron cuatro días de incertidumbre para miles de aspirantes. Mientras unos esperaban poder continuar con su proceso de inscripción y otros exigían respuestas sobre lo ocurrido, la Universidad Nacional Autónoma de México finalmente presentó la propuesta con la que busca atender la polémica que rodeó el examen de admisión a licenciatura para el ciclo escolar 2026-2027.
La respuesta llegó a través de una transmisión en el canal oficial de YouTube de la UNAM, donde la Comisión Técnica para la Revisión del Proceso de Ingreso dio a conocer al rector las conclusiones y recomendaciones derivadas del análisis realizado después de las irregularidades detectadas durante la aplicación del examen.
Sin embargo, entre las dudas que permanecen entre la comunidad estudiantil hay una que sigue sin una respuesta clara: quiénes fueron realmente las personas que hicieron trampa.
Hasta este momento, la UNAM no ha señalado nombres, perfiles ni ha descalificado públicamente a jóvenes específicos por haber obtenido un lugar mediante prácticas indebidas. La medida anunciada busca revisar resultados, pero no implica una acusación directa contra quienes deberán presentar nuevamente la evaluación.
Durante la exposición, se recordó que el ingreso a la licenciatura de la UNAM ocurre mediante dos vías: el pase reglamentario y el examen de admisión.
La comisión explicó que el proceso de este año enfrentó una situación distinta debido a la aplicación del examen en línea con la empresa Territorium, por lo que fue necesario revisar las condiciones en las que se realizó la evaluación y los resultados obtenidos.
También se informó que durante la aplicación se utilizó inteligencia artificial como parte de los mecanismos de vigilancia para proteger la integridad del examen y detectar conductas prohibidas, como el uso de teléfonos celulares, apoyos externos u otras acciones contrarias a las reglas establecidas.
Como resultado de estos controles, alrededor del dos por ciento de los exámenes fueron cancelados al detectarse incidencias durante su aplicación.
La Comisión Técnica recordó que fue instalada el pasado 27 de julio como un órgano temporal con autonomía para analizar lo ocurrido y presentar una propuesta que permitiera atender la controversia generada por el proceso de ingreso.
Asimismo, señaló que este año la participación de aspirantes aumentó alrededor de un seis por ciento en comparación con procesos anteriores.
Recomendaciones de la Comisión
Como parte de sus conclusiones, la Comisión recomendó revisar los resultados mediante un examen de control para verificar el desempeño de determinados aspirantes.
De acuerdo con la propuesta presentada, este examen será presencial y deberá realizarse a la brevedad posible.
La medida contempla que quienes obtuvieron un puntaje superior a la media de aciertos registrada el año pasado presenten esta evaluación, la cual servirá para confirmar los resultados obtenidos durante el proceso de admisión.
La Comisión precisó que no se trata de un nuevo examen de ingreso, sino de un examen de control que permitirá asignar los lugares correspondientes una vez concluida esta etapa.
Opiniones divididas
Tras conocerse la decisión de la Comisión Técnica, las reacciones no tardaron en aparecer. En distintos grupos de aspirantes comenzaron a circular opiniones encontradas entre quienes fueron seleccionados y quienes no lograron obtener un lugar.
Para algunos jóvenes que quedaron fuera del proceso, la decisión representa una forma de buscar certeza sin afectar a todos los participantes. Consideran que volver a evaluar a ciertos perfiles puede ayudar a demostrar quién obtuvo realmente su resultado mediante preparación y esfuerzo.
Una de las aspirantes señaló que le parece correcta la medida porque permite revisar únicamente los casos necesarios y dar una nueva oportunidad para comprobar los resultados.
En su caso, explicó que obtuvo 108 aciertos, pero su examen fue cancelado, por lo que considera positivo que exista una nueva posibilidad para demostrar que el resultado que consiguió fue producto de su propio trabajo.
“No necesité ayuda de inteligencia artificial para obtener el resultado que obtuve, así que no me molesta volver a demostrar lo que por consecuencia me corresponde”, comentó.
Sin embargo, también existen dudas entre quienes apoyan la medida. Alejandro, uno de los aspirantes, consideró que la solución puede ser adecuada, aunque señaló que todavía existen preguntas pendientes, principalmente sobre quiénes tendrán que presentar nuevamente el examen.
Explicó que obtuvo alrededor de 90 puntos para una carrera que en años anteriores solicitaba cerca de 80 aciertos, pero no sabe si por los criterios establecidos por la universidad tendrá que repetir la evaluación.
“Me queda esa duda de quiénes van a tener que volver a hacer el examen. Me queda claro que los que sacaron un puntaje perfecto lo van a tener que volver a hacer, pero los que no, ¿hasta qué punto es el que se tiene que repetir?”, expresó.
Aspirantes con examen cancelado mantienen inconformidad
Entre quienes continúan inconformes están algunos jóvenes cuya evaluación fue cancelada durante la aplicación del examen en línea
Sus casos, explican, no se relacionan con haber obtenido un puntaje elevado, sino con situaciones en las que la plataforma determinó que existían comportamientos sospechosos durante la aplicación.
Mariana es una de las aspirantes que mantiene esta postura. Señaló que la decisión anunciada por la UNAM no resuelve su situación, ya que su examen fue interrumpido antes de que pudiera concluirlo.
Explicó que el sistema detectó supuestas irregularidades relacionadas con reflejos en sus lentes, situación que provocó la cancelación de su evaluación.
“Se me hace injusto que solo los que fueron aceptados tengan que rehacer el examen porque a mí la página no me dejó terminarlo, ya que pensaba que estaba haciendo trampa por los reflejos de mis lentes. Sin ellos no veo, así que era un mayor problema. Sigo diciendo que no es una buena solución, todos tendríamos que volverlo a aplicar”, comentó.
Los seleccionados cuestionan repetir un examen ya aprobado
Del otro lado se encuentran los aspirantes que sí recibieron un aviso de selección y que ahora deberán enfrentar nuevamente una evaluación.
Para algunos de ellos, la molestia principal no es la revisión del proceso, sino la falta de claridad sobre quiénes fueron realmente los responsables de las irregularidades y por qué todos deben asumir las consecuencia.
Matilda, una aspirante seleccionada para la carrera de Economía, explicó que obtuvo 100 puntos en el examen y que considera injusto repetir una prueba que, asegura, ya había aprobado con esfuerzo.
“No se me hace justo que todos tengamos que volver a hacer este examen que claramente ya pasamos solamente porque algunos inconformes no aceptaron la solución de la universidad”, señaló.
A esta postura se sumó otra de sus compañeras, quien afirmó que analiza recurrir a vías legales para impugnar la decisión.
“Nosotros confiamos en la universidad, pero al ver que no nos dio certeza a nosotros los aceptados, me parece que la vía más probable es hacerlo por la vía legal y con más compañeros que se quieran sumar, porque se nos hace injusto que esto se vaya a repetir solamente por los inconformes”, comentó.
¿Quiénes hicieron trampa?
Alejandro, quien sí fue seleccionado, explicó que entiende tanto la postura de quienes protestaron por no obtener un lugar como la decisión tomada por la universidad.
Sin embargo, señaló que su principal molestia está en que, hasta ahora, no existe claridad sobre cuántas personas realmente incurrieron en prácticas indebidas.
“Como tal yo no estoy disgustado con la resolución que dieron y tampoco estoy en negativo con las personas que fueron a protestar por obtener un lugar, porque verdaderamente este proceso de este año fue bastante caótico. Sin embargo, mi enojo es hacia las personas que realmente hicieron trampa y actualmente vamos a pagar todos nosotros por ellos”, expresó.
Añadió que la falta de información sobre el número de casos comprobados mantiene la incertidumbre entre los aspirantes seleccionados.
“Ni siquiera la misma universidad nos ha dado certeza de cuántas personas hicieron trampa, solamente todos vamos a pagar”, afirmó.
Juan Carlos comparte una preocupación similar. Aunque no rechaza completamente la posibilidad de presentar nuevamente el examen, considera que falta claridad sobre los criterios que determinarán quiénes deberán hacerlo.
Explicó que obtuvo 80 puntos para la carrera que solicitó y que la universidad mencionó que se tomaría como referencia la media de resultados entre 2021 y 2025, por lo que aún desconoce si estará incluido en la nueva evaluación.
“Mi pregunta sigue siendo la misma: ¿hasta qué punto van a tener que realizar otra vez el examen? Entiendo que los que tienen puntaje perfecto lo van a hacer, pero los demás, ¿hasta qué punto somos los que vamos a repetir?”, cuestionó.
Rector ofrece disculpas
Al término de la presentación, el rector de la UNAM ofreció una disculpa a las y los estudiantes que realizaron correctamente su examen y que, pese a ello, tendrán que participar en este nuevo procedimiento.
Explicó que la medida busca brindar certeza y garantizar la equidad del proceso de ingreso, aunque reconoció que representa un esfuerzo adicional para quienes sí realizaron la evaluación de manera correcta.