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“Conanp y Conabio, en peligro crítico por recortes del 75%”

Las instituciones sufrirían el recorte en su gasto operativo anunciado por Hacienda, señala Julia Carabias. Conanp despidió, al menos, a 150 personas, señala en el marco de la Semana del Medio Ambiente en El Colegio Nacional

“Conanp y Conabio, en peligro crítico por recortes del 75%” | La Crónica de Hoy

Julia Carabias señala que este año Conanp cumple 20 años, pero “no hay nada qué festejar”. El Colegio Nacional

La actual pandemia es consecuencia de la relación del ser humano con su medio ambiente, señaló Julia Carabias, una de las medioambientalistas más importantes del país. Esa lección queda más expuesta que nunca por la pandemia de COVID-19; sin embargo, en este escenario, México vulnera de forma turgente las instituciones encargadas de su protección. 

La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y la Comisión para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) se encuentran en un una situación “supercrítica” debido al recorte de su presupuesto operativo, cisma que superaron los Centros Públicos de Investigación (CPI) —Centros Conacyt— y del que algunas otras instituciones desconocen la decisión final, como el Cinvestav. 

Julia Carabias visibilizó este problema la noche del lunes en la primera jornada de la Semana del Medio Ambiente, con la mesa Naturaleza y Pandemia, que se lleva a cabo por El Colegio Nacional vía remota.

Durante su participación, la miembro de El Colegio Nacional y extitular de Medio Ambiente,  refirió los vaivenes de la política pública en materia medioambiental de las últimas décadas, aunque lo único que ha sido constante es la caída del presupuesto designado al sector. “Esta caída brutal se agudiza en lo que va del año”, esto se refleja en instituciones como la Conanp, que cumple dos décadas. 

“Estamos consternados porque posiblemente centenas de personas perderán su trabajo en la institución porque se acaban los recursos que provenían de un programa, esto debido al recorte operativo del 75 por ciento —anunciado por la SHCP—, lo cual significa cerrar las oficinas en campo y que paraliza a su vez a la institución porque no puede ni operar sus vehículos”. Ayer por la noche, en la segunda mesa de la Semana del Medio Ambiente, la investigadora confirmó  el recorte de 150 personas en Conanp, “lo cual sigue erosionando y desmantelando una institución de la que celebraríamos 20 años, pero no hay nada qué festejar”.

También ayer, pero por la tarde, en la cuenta de Twitter @SalvemosCONANP se advirtió sobre lo anterior. “Hoy despertamos con otra terrible noticia. Muchos compañeros pierden hoy su trabajo por el recorte del 75% al presupuesto. No sólo ya no podremos vigilar la selva, el bosque, el arrecife, o pagar la renta de las oficinas; ahora además perderemos compañeros: más de 200”.

El recorte, añade el tuit, impediría cumplir con el proyecto de Sinergia+ con @PNUD_Mexico que busca consolidar estrategias que fortalezcan a la Conanp para el manejo efectivo de las Área Naturales Protegidas (ANP).

Otro golpe dramático, enfatizó la noche del lunes, es en Conabio, que es por excelencia la institución más importante en materia de conocimiento de la biodiversidad en México y que tiene todo el reconocimiento mundial. 

“Conabio no tiene dinero para operar y está en una situación crítica, agonizante y esto no lo podemos permitir los mexicanos”. 

INVASIÓN DE MONTES AZULES.La vulneración institucional de la Semarnat y las comisiones referidas, a través de sus presupuestos, no sólo contradice los objetivos planteados en la conservación del medio ambiente referidos por este gobierno, sino que incluso podría ir en contra. 

Un ejemplo de ello es el conflicto en la Reserva de la Biósfera de Montes Azules —último remanente de la selva tropical húmeda de México—, amenazada por invasiones, asentamientos irregulares y la pretensión de reducir sus límites y expulsar las estaciones de investigación científica. En noviembre pasado, los titulares de la Semarnat y de la Procuraduría Agraria promovieron un “acuerdo” (en el que no participaron representantes lacandones reconocidos por su etnia) para modificar el estatuto de la Reserva de la Biósfera a “reserva biocultural”, figura inexistente en la legislación mexicana, lo cual permitiría dividirla en tres para permitir agricultura y ganadería. Por instrucción presidencial, el cambio no se llevaría a cabo, hasta el momento. 

El caso es, a su vez, un reflejo de la necesidad de mantener la operación y fortalecimiento de la Conanp y Conabio; sin embargo, el gobierno tiene una visión sobre las Áreas Naturales Protegidas diferente a la construida poco a poco a lo largo de los años y que se materializó con la creación de la Conanp y el sistema de estas reservas naturales, refirió la científica. 

Actualmente, añadió, ha habido un proceso de entrada hacia toda la zona este de la reserva porque se llama a que “la mejor forma de conservar es ocupando el territorio”. 

A través de la instrumentación de Conabio para detectar incendios forestales, agregó, se ha detectado la entrada de gente que busca invadir la reserva e incluso se observa cómo las manchas invasoras se están conectando. 

La forma en que operan las ANP, al menos en el papel y sin presupuesto, es producto del trabajo de miles de personas y expertos del país, con base en los más altos fundamentos científicos, enfatizó Carabias Lillo. “Tenemos que dejar zonas intactas, los humanos no podemos penetrar a todos los sitios porque viene el descalabro”. 

Aunque las poblaciones rurales, campesinas e indígenas tienen que hacer uso de sus recursos naturales, sus territorios son más grandes y no pueden emplearse en su totalidad, ésa es la visión consensuada de los expertos y ambientalistas sobre las ANP; sin embargo, con figuras como “reserva biocultural” y otras sin fundamento científico se altera la funcionalidad de los ecosistemas y biodiversidad, que propician a su vez transgresiones medioambientales como las que detonaron la actual pandemia.  

“Las ANP son el principal instrumento para seguir defendiendo a estos grandes espacios de zonas no tocadas por el hombre. Por otro lado, la política actual no tiene fundamento científico”.  

El medio ambiente debe ser puesto en el centro de la discusión en medio de la pandemia, puesto que, enfatizó, la mala relación que hemos tenido con éste es la causa de nuestra actual desgracia. “De seguir alterando todas las relaciones existentes entre los seres vivos y servicios ecosistémicos, la pandemia será sólo el inicio de un proceso más dramático que conoceremos. Evitar eso corresponde a los mexicanos (…) Debemos encontrar formas alternativas de relacionarnos con la naturaleza, después de que termine la pandemia no queremos hacer más de lo mismo, queremos un futuro diferente”. 

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