Cultura


El saqueo de AL iniciado hace 500 años aún no termina: Andy Robinson

Entrevista. El reportero presenta su libro Oro, petróleo y aguacates. Las nuevas venas abiertas de América Latina, con 16 crónicas que narran la explotación de minerales y alimentos en comunidades de Brasil, Colombia, Chile, México, Perú y Venezuela

El saqueo de AL iniciado hace 500  años aún no termina: Andy Robinson | La Crónica de Hoy

Hay una nueva fiebre del oro que está afectando la selva de Brasil, dice Andy Robinson.

“En América Latina la idea del saqueo de recursos naturales ha desempeñado un papel histórico, pero también está muy integrada en la psicología de los latinoamericanos la sensación que desde el siglo XVI han sido sometidos a una especie de expolio”, expresa en entrevista Andy Robinson, autor del libro Oro, petróleo y aguacates. Las nuevas venas abiertas de América Latina.

El título reúne 16 crónicas periodísticas sobre la explotación de minerales y alimentos en comunidades de Brasil, Colombia, Chile, México, Perú y Venezuela. Por ejemplo, Robinson narra la fiebre por el oro en la región, la extracción del coltán u oro azul en Venezuela para crear celulares, y la deforestación al obtener el niobio en Roraima Brasil, mineral indispensable en la industria del automóvil y aeroespacial.

“El libro hace mucha referencia a esa obra maestra de Eduardo Galeano, Las venas abiertas de América Latina, que es un poco la historia de ese saqueo. No es que quisiera pretender estar la altura de Galeano, mi libro es una serie de crónicas periodísticas muy descriptivas en los lugares donde he estado como reportero hablando con gente durante los años que he trabajado como una especie de corresponsal”, señala.

Robinson se dio cuenta que la búsqueda insaciable del oro que iniciaron los europeos hace 500 años en América Latina no ha terminado.

“Con la crisis financiera de 2008 y 2009, y ahora aún más con la crisis por la pandemia de COVID-19 hay una demanda disparada de oro porque se ha convertido en una especie de refugio para inversores que sienten miedo, el precio de oro ha estado en récord históricos. Están entrando grandes empresas canadienses de minería en México también y, al mismo tiempo, millones de pequeños mineros ilegales en Brasil”.

Las consecuencias de eso, agrega el autor, es la invasión de tierras indígenas que contaminan el medio ambiente en busca de una pepita de oro que pueden vender en 7 dólares.

“Trato de demostrar que esa relación entre los caprichos y las locuras de los países ricos, tienen repercusiones desastrosas en América Latina. Son versiones actuales de lo que comenta Eduardo Galeano en su historia de América Latina. Si en el siglo XVI fueron Francisco Pizarro y Lope de Aguirre en su búsqueda enloquecida del dorado, hoy sigue habiendo lo mismo con diferentes rostros”.

En el caso de México, Robinson documenta el caso de la cosecha del aguacate en Michoacán que ha provocado deforestación y disputas del crimen organizado.

“Es una fruta que hace 40 años a nadie le interesaba demasiado en Estados Unidos o en Europa, de repente para este capitalismo que tenemos, un capitalismo de modas y caprichos, el aguacate se convirtió en un súper alimento, incluso se come el guacamole mientras ves el Super Bowl, pero ¿cuál es la consecuencia?: es muy parecida a lo que pasó en el siglo XVI y XVII: deforestación de miles de pinos autóctonos, dinero que entra al crimen organizado y una violencia atroz”, señala.

PARADOJAS. El autor plantea en el libro, editado por Arpa, contradicciones tales como que el niobio sea indispensable para la industria aeroespacial y ésta para mejorar la medicina, no obstante, la extracción de ese mineral en Roraima, Brasil, destruya comunidades indígenas y sea un ingreso que no abandonará Jair Bolsonaro.

“El libro de alguna manera parte de contradicciones, dilemas y paradojas. La paradoja de Galeano era que la riqueza del subsuelo de América Latina es el motivo de su subdesarrollo. ¿En qué consiste un modelo de sociedad compatible con el medio ambiente y la supervivencia del planeta? A veces estamos en la nueva economía y podemos emitir menos CO2, pero luego te das cuenta de que eso depende de muchos minerales, todos los coches eléctricos usan 5 veces más cobre que un coche normal”, expresa.

El niobio -elemento químico- sale del norte de la Amazonia, de tierras indígenas y su explotación  supone una catástrofe medioambiental, añade Robinson.

“¿Un teléfono móvil es más importante que una sociedad indígena? Esos dilemas que planteo en el libro. Pero hay otro trasfondo que se vincula con el libro de Galeano: uno tiene la sensación de que estamos viviendo una nueva Guerra Fría en la cual Estados Unidos está compitiendo con China para conseguir acceso a los depósitos de minerales para sus industrias electrónicas y de armamentos”, reflexiona.

Un ejemplo de eso, narra el autor, es que hace un mes, Donald Trump anunció un decreto para buscar nuevas fuentes de suministro de minerales en Estados Unidos y en países aliados de América Latina.

“Una semana después se hizo pública una nueva inversión, una empresa minera británica-estadounidense abriría una mina de cobalto y otros minerales en el noreste de Brasil. Es decir, todo está relacionado con las tensiones geopolíticas entre China y Estados Unidos. Lo que dábamos como superado en los tiempos de intervencionismo, parece que está volviendo”, opina.    

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